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lunes, 29 de agosto de 2016

Es leísmo

Boletín de Ayuda al Redactor
Septiembre de 2016


Revisar los textos siguientes:
Soluciones:

1. Conviene tranquilizarle y recordarle que no hace falta que presente un nuevo trabajo.
Conviene tranquilizarlo (la) y recordarle que no hace falta que presente un nuevo trabajo (lo o la porque se trata de complemento directo; en cambio, en recordarle, se trata del complemento indirecto, porque el directo es la frase introducida por que).
2. Ha escrito un artículo muy interesante, hay que darle a conocer.
Ha escrito un artículo muy interesante, hay que darlo (cd) a conocer.
3. Los discípulos de Jesucristo aún no estaban preparados para acogerle.
Los discípulos de Jesucristo aún no estaban preparados para acogerlo (cd).
4. Al pequeño Gonzalo, el abuelo le miraba con ternura.
Al pequeño Gonzalo, el abuelo lo (cd) miraba con ternura.
5. ¿Conoces al nuevo conserje? No le conozco.
¿Conoces al nuevo conserje? No lo (cd) conozco.
6. Al llegar, tenía un poco de fiebre, le acogimos con cariño y llamamos a un médico.
Al llegar, tenía un poco de fiebre, lo (la) (cd) acogimos con cariño y llamamos a un médico.
7. Bernardo espera que le recibamos antes de comer.
Bernardo espera que lo (cd) recibamos antes de comer.
8. Merece la pena conocerle, tratarle, ayudarle, porque se portó muy bien con mi hermana, cuando vivía en Béjar.
Merece la pena conocerlo (la), tratarlo (la), ayudarlo (la), porque se portó muy bien con mi hermana, cuando vivía en Béjar (se trata de cd).
9. Hay que recogerle en la estación, llevarle a la consulta del oftalmólogo y comprarle unas gafas.
Hay que recogerlo (la) (cd) en la estación, llevarlo (la) (cd) al oftalmólogo y comprarle (ci) unas gafas (cd).
10. Juan llegará en el tren de las cuatro, hay que ir a buscarle a la estación de Chamartín.
Juan llegará en el tren de las cuatro, hay que ir a buscarlo (cd) a la estación de Chamartín.
11. El abuelo necesita que le ayuden a levantarse.
El abuelo necesita que lo (cd) ayuden a levantarse (si se tratara de la abuela, probablemente nadie dudaría de que habría que escribir la). Por tanto, el leísmo es una cuestión gramatical, que no depende de que nos suene mejor una forma que otra.
12. A Miguel, se le veía pasear por el parque al atardecer.
A Miguel, se lo veía pasear por el parque al atardecer (a Marta se la veía pasear por el parque al atardecer).



Algunos sinónimos de:

Oferta: ofrecimiento, proposición, propuesta; ocasión, ganga, momio.
Oficial: público, estatal, gubernamental; legal, formal, reconocido, autorizado.
Oficio: trabajo, ocupación, profesión, actividad, colocación, cargo, acomodo, empleo; función, papel, finalidad; escrito, comunicación, documento.
Ofrecer(se): proponer, brindar, ceder, invitar, prometer, sugerir; dar, entregar, dedicar, ofrendar, consagrar, inmolar; celebrar; mostrar, exhibir, presentar, descubrir.
Oír: sentir, percibir; escuchar, atender, ser todo oídos.
Ojo: vista; vistazo, ojeada, mirada; atención, cuidado, precaución; agujero, abertura, orificio; ocelo, pinta, lunar.
Oler(se): olfatear, olisquear, oliscar; aromatizar, heder, apestar, atufar; sospechar, deducir, intuir, figurarse, imaginarse, barruntar; curiosear, husmear, cotillear, fisgar.
Olor: emanación, efluvio, fragancia, aroma, perfume, peste, hedor, tufo.

Luis Ramoneda

Madrid, 1 de septiembre de 2016


jueves, 25 de agosto de 2016

Una forma muy cara de contar una historia

Hay muchas formas de contar historias. En la plaza pública, ante un nutrido grupo de oidores... o en una reunión de amigos no muy numerosa; representando entre varios una historia... escribiéndola desde todos los estilos y géneros posibles... El cine es también un modo de contar historias, pero muy caro. Hijo de la fotografía, el cine es un arte de lo visual que mata, en cierta medida la imaginación, y exalta la interpretación.
En el teatro griego el actor se ocultaba tras la máscara. El protagonista absoluto era el texto del dramaturgo. En el teatro de la Edad Moderna ya no hay máscaras, pero el protagonista sigue siendo el texto. Aun así, los actores de teatro poseen un alto mérito al interpretar durante largo tiempo con el esfuerzo de memoria, dicción y lenguaje corporal adecuado.
La fotografía inventa el primer plano y, con él, la exaltación de lo verosímil. Esto se ha traspasado al cine, donde los actores gozan de una relevancia excesiva. Ya los protagonistas no son Sófocles o Calderón, sino Humphrey Bogart o Bette Davis. Es curioso que se admire tanto a los que no hacen sino imitan. Es cierta iconolatría, fotolatría. Y, en cierto sentido, es una muerte de la literatura.
La literatura es el reino de la palabra; el cine es el reino de la imagen. En las artes hay cierta consagración de la apariencia; en el cine la apariencia no es camino sino fin. La invasión icónica neutraliza la imaginación que queda así atrapada por el dirigismo fotográfico.
Los elevados costes del cine facilitan su conversión en industria, su mercantilización. Una industria que, como la de los bestseller, convierten en consumo el arte.


Entre el actor con máscara y la actuación obsesionada con la verosimilitud hay una gama de grises. Probablemente la obsesión por lo verosímil sea un influjo de la fotografía. Es posible que la fotografía haya tenido un influjo devastador en las artes plásticas, la publicidad y el teatro. El cine es producto suyo. La fotografía es la representación de la representación, y su efecto es sacralizador de la apariencia. El contraste se visualiza muy bien en una parada de autobús. Las personas que esperan el autobús son personas normales. Las personas normales no son actores ni actrices embadurnados, ni modelos arreglados con la informática. Y esas personas normales se sitúan en una parada que, normalmente, porta unos carteles con rostros completamente irreales. Gente tan bella como artificial.

El teatro, aun inficionado por la tiranía de lo verosímil, permite, al menos, contemplar la heroicidad de la representación. El cine, en cambio, suele presentar unas imágenes tan perfectas y medidas como falsas, con esa repetición compulsiva del director medio en búsqueda de esa toma perfecta.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Cicerón según Blair en traducción de Munárriz

Hay mucho arte en sus oraciones: sus exordios son
regulares; y en ellos con mucha preparacion é
insinuacion previene á sus oyentes; y procura
grangearse su afecto. El plan es claro, y el orden
de las pruebas el mas propio. Es mas claro
su plan, que el de Demostenes. Todo está en su
lugar: nunca intenta mover hasta que haya
procurado convencer: y es felicísimo en mover,
especialmente las pasiones blandas. No ha habido 
escritor que conociese mejor el poder de
las palabras. Camina siempre con mucha hermosura
y pompa; y en la estructura de las sentencias
es en estremo pulcro y esacto. Su manera
en general es difusa; pero variada á veces
con acierto, y acomodada al asunto. Esto se
echa de ver en sus cuatro oraciones contra Catilina.
Cuando algun objeto público escitaba su
indignacion; dejando la manera declamatoria,
á que era inclinado, se mostraba en estremo
fuerte y vehemente; como contra Antonio,
Verres, y Catilina.


domingo, 21 de agosto de 2016

Bécquer y Rubén Darío ante el mito grecolatino

La mitología grecolatina está prácticamente ausente en las Rimas de Bécquer. Solo aparecen algunos personajes míticos en la V, la XII, la LXXVIII y la XCVII:

RIMA V
RIMA XII
Rima LXXVIII
RIMA XCVII
Yo corro tras las ninfas
que, en la corriente fresca
del cristalino arroyo,
desnudas juguetean.
Yo, en bosques de corales
que alfombran blancas perlas,
persigo en el océano
las náyades ligeras.
Yo, en las cavernas cóncavas
do el sol nunca penetra,
mezclándome a los gnomos,
contemplo sus riquezas.
Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar, te quejas;
verdes los tienen las náyades,
verdes los tuvo Minerva,
y verdes son las pupilas
de las hourís del Profeta.

Fingiendo realidades
con sombra vana,
delante del deseo
va la esperanza.
y sus mentiras
como el Fénix, renacen
de sus cenizas.

Esas quejas del piano
a intervalos desprendidas,
sirenas adormecidas
que evoca tu blanca mano,
no esparcen al aire en vano
el melancólico son;
pues de la oculta mansión
en que mi pasión se esconde,
a cada nota responde
un eco del corazón.


Bécquer no recoge ninguna historia mitológica. Alude a las ninfas y a las náyades, divinidades de bosques y aguas, en unas estrofas donde el poeta manifiesta plena integración con la naturaleza, y, además, las cita junto a los gnomos, seres de otra tradición mitológica. Después, trae a Náyades y a Minerva como patrones de belleza, en unión también de las huríes islámicas. El universo becqueriano es europeo, esto es, no solo grecolatino, sino también cristiano, germano, islámico...
Para concluir, la mención del Ave Fénix y de las sirenas más que mitológica responde podríamos decir a metáforas incorporadas plenamente a la lengua común para simbolizar lo que no muere nunca y la música encantadora, respectivamente.

En Rubén Darío, sin embargo, el mito grecolatino está omnipresente. Y no solo en la poesía, también en los relatos.
¿Por qué esa disparidad entre Bécquer y Rubén Darío con relación a la mitología? Bécquer prescinde de ella en su creación literaria. Su poesía fluye ajena al manantial grecolatino y sus leyendas hunden sus raíces en su suelo patrio (lo que no obsta para que haya orígenes grecolatinos, pero plenamente mezclados y recreados con tradiciones diversas). La poesía bécqueriana es europea y española, en la que lo grecolatino se inserta recreado y fundido con otros veneros. Darío, en cambio, parece que se injerta, en este punto, más bien en la tradición francesa, donde lo grecolatino posee una fuerza desbordante.
La literatura española no rompió nunca con su tradición medieval; las aguas del Renacimiento no inundaron su propio caudal, no desalojó temas y metros tradicionales, locales, nacionales. El teatro áureo español se nutrió en gran medida de las propia historia y tradiciones hispanas. Quizás la literatura francesa haya tomado a partir del Renacimiento unos derroteros más clasicistas, que reverdecieron en la lírica del XIX, donde, además, el Romanticismo alemán había revalorizado el amor a Grecia.
¿Amará lo griego Rubén por su filiación francesa?


viernes, 19 de agosto de 2016

Qui non uult properare mori nec cogere fata

Petronio
Qui non uult properare mori nec cogere fata
Mollia praecipiti rumpere fila manu,
Hactenus iratum mare nouerit. Ecce refuso
Gurgite securos subluit unda pedes,
Ecce inter uirides iactatur mytilus algas,
Et rauco trahitur lubrica concha sono.
Ecce recurrentes qua uersat fluctus harenas,
Discolor attrita calculus exit humo.
Haec quisquis calcare potest, in litore tuto
Ludat et hoc solum iudicet esse mare.
Qui ne veut tôt mourir ni forcer le destin
À trancher brusquement le fil fin de la vie,
N’aille pas s’exposer à la mer orageuse.
Sans danger le ressac vient lui mouiller les pieds ;
La moule est ballottée parmi les algues vertes ;
Sourdement, bruit, traîné, le visqueux coquillage ;
Le sable se rétracte où la vague a roulé ;
Tiré du sol raclé, le galet y contraste.
Chacun peut y marcher ; sur le rivage, au sûr,
Jouer ; juger que c’est, la mer, juste cela.
Michael Heseltime (The Loeb Classical Library)
The man that would not haste to die, nor force the Fates to snap the tender threads with impetuous hand, should know only this much of the sea's anger. Lo! where the tide flows back, and the wave bathes his feet without peril! Lo! where the mussel is thrown up among the green sea-weed, and the hoarse whorl of the slippery shell is rolled along! Lo! where the wave turns the sands to rush back in the eddy, there pebbles of many a hue appear on the wave-worn floor. Let the man who may have these things under his feet, play safely on the shore, and count this alone to be the sea.
Antonio Barnés
Quien no tiene voluntad de aproximarse a la muerte ni de coaccionar a los hados a romper sus muelles hilos con mano precipitada, hasta ahora conoce solo el airado mar. Ea, la ola moja los pies despreocupados con su móvil marea; ea, el mejillón se enreda entre las verdes algas y con un ronco chasquido se desliza su concha esquiva. Ea, por donde la marea voltea las arenas que se escapan, salen de la tierra triturada piedrecitas de colores. Cualquiera puede pisarlas, jugar en la playa sin peligro y juzgar que esto solo es el mar.


jueves, 18 de agosto de 2016

Toda lectura es interpretativa

Como el lenguaje humano no es unívoco, toda lectura es interpretativa, lo que no significa que toda interpretación sea válida. Pero no existe una sola lectura de los textos. Por eso es una falacia afirmar "como dice la Biblia", pues lo acertado sería afirmar: "Como dice la Biblia y yo (o quien sea) interpreto"...
Intrínsecos a la lengua humana son un sentido literal y otro figurado, metafórico, si queremos. Es por tanto la lengua humana polisémica. En la interpretación de un texto es necesario contar con esta doble dimensión, evitando ambos extremos: el de seguir a rajatabla una interpretación literalista y el de negar toda conexión de la lengua con el mundo extramental. De otra parte, todo texto pertenece a un contexto. Jamás debe leerse una parte sin relación al todo, y la inteligencia del todo depende también de la atención a las partes. En este sentido, la interpretación bíblica es extremadameente difícil, pues la Biblia no es un libro sino un conjunto de libros. Construir la propia interpretación a partir de los fragmentos que más convencen es una de las mejores formas de traicionar un texto.
Veamos el sentido latino de la palabra interpres, según el diccionario de Gaffiot:


Agente entre dos partes, intermediario, mediador, negociador, intérprete, el que explica, traductor.

Todo texto es obra de un ser pensante. Y el lector también lo es. Pero el autor no está presente, no puede resolver las dudas que surjan en la lectura del texto. Dudas que surgirán porque la lengua humana no es unívoca. Por eso hace falta un intérprete, un mediador. Por eso, a lo largo de la historia, una de las principales funciones del maestro ha sido mediar entre los autores de los textos y los oidores o lectores de los textos. La mediación es siempre necesaria, no solo en las etapas iniciales de la educación humana, sino en toda edad. Un lector avezado no puede despreciar otras lecturas del texto que él mismo está leyendo. Pensar que ante la disponibilidad de millones de textos en internet, el profesor es menos necesario que antes supone ignorar la naturaleza del aprendizaje humano. En la era de internet el profesor es más necesario que nunca, porque se precisa más capacidad de discernimiento, de discriminación, de evaluación de los textos.

Toda lectura es interpretativa y toda interpretación es susceptible de conformar una tradición. Así lo pone de manifiesto la crítica literaria. El hegelianismo, el marxismo, el formalismo, el psicoanálisis, el estructuralismo... son tradiciones interpretativas.
No existe una lectura "neutra". No existe una lectura neutra de la Biblia. Se puede rechazar la interpretación católica de la Biblia, pero no en aras de una lectura "neutra" y "objetiva", pues no existe.

Toda lectura es subjetiva porque la realiza un sujeto, lo que no significa que sea subjetivista ni relativista. Lutero no sustituyó una lectura subjetivista católica de la Biblia por una lectura objetiva de la Biblia. Lutero sustituyó una lectura católica por una lectura ...luterana. Lo cual es legítimo. Lo que no es veraz es afirmar que existen lecturas no interpretativas y no susceptibles de convertirse en tradiciones. Es más, de la posición de Lutero se han derivado multitud de tradiciones exegéticas de la Biblia. ¿No le gustaba la tradición? Pues ha provocado una constelación de tradiciones.
Lutero oponía "el" texto bíblico a la lectura "de la Iglesia", pero en realidad oponía "su" lectura a la lectura de la Iglesia.

La aversión luterana por Aristóteles, la filosofía y la razón ha provocado en el evangelismo la proliferación de discursos, no así de razonamientos. Es paradógico, pero, en nombre del texto bíblico, se imponen largos discursos interpretativos que excluyen réplica porque no son argumentativos. Son discursos opuestos a la teología académica, la de la Summa Theologiae, por ejemplo, en que se examinan los pros y los contras de cualquier sentencia.

Se puede admirar el objeto, dominar el objeto o matar el objeto. Creo que el luteranismo, pese a que afirma "defender" el texto bíblico, lo que ha defendido ha sido el "yo" del intérprete, por lo que ha iniciado una fase de "dominio" del texto bíblico, para terminar en la eliminación o muerte del texto. De hecho el protestantismo ha derivado en no pocos casos en una gigantesca deconstrucción de la Biblia, oh paradoja. Los defensores del texto han sido sus enterradores.

Lo cual posee su lógica. Pues el luteranismo sustituye la interpretación polifónica por la monódica. En ese sentido, el protestantismo está emparentado con el afán nacido en la baja modernidad por crear sistemas cerrados y excluyentes. Las interpretaciones bíblicas, como las corrientes filosóficas, se convierten en beligerantes, en monódicas. Tantos hombres, tantas opiniones. Tantas interpretaciones, tantas iglesias. Las interpretaciones individualistas (que no individuales) han babelizado la exégesis y, de resultas, la filosofía y crítica literaria contemporánea.

Toda teoría, toda filosofía trasluce una teología y una posición sobre Dios y el hombre (más relevante, precisamente, si es inconsciente). La posición luterana desconfía de la razón. Pero la razón es obra de Dios. La razón puede descarriarse, pero el descarrío no la hace nociva. Sin la razón no puede haber acto de fe, pues el acto de fe es un juicio intelectual. Desconfiar a radice de la razón es, en cierto sentido, desconfiar de Dios y de su proyecto creador.

El caso es que la desconfianza luterana de la razón ha influido
a) en la entrega con armas y bagaje de la filosofía tardomoderna a las matemáticas y a la experimentación,
b) en el hachazo kantiano a la metafísica,
c) en los reduccionismos delirantes de la contemporaneidad a la historia, la poesía, la economía o la pulsión libidinosa.

El irracionalismo conduce a exaltaciones de la voluntad (Schopenhauer, Nietszche...) y a un ateísmo que sacraliza, como el rey Midas, todo lo que toca, siguiendo el parecer de Chesterton de que quien deja de creer en Dios no es que no crea en nada, sino que cree en todo. (Por cierto, ahora nos encontramos en la fase de sacralización de los perros).
El irracionalismo deviene, en efecto, en voluntarismo y, con más abundancia, en el emotivismo. Al parecer sorprende mucho el Heil Hitler!, pero el hombre contemporáneo no cesa de gritar Heil! Heil. Estado! Heil, Nación! Heil, Cultura! Heil, Mercado! Heil, Democracia! Hay que reconocer que el politeísmo grecolatino generaba, al menos, imágenes mucho más bellas.

lunes, 15 de agosto de 2016

Creonte y Spinoza, a la mayor gloria del Estado

"Certum est, quod pietas erga patriam summa sit, quam aliquis praestare potest".

Es cierto, escribió el filósofo Baruch Spinoza, que la piedad para con la patria es la suprema piedad que alguien puede prestar.

Creonte, en la Antígona de Sófocles, dos mil años antes, pronuncia unas palabras parecidas, en traducción de Assela Alamillo (Gredos, 1981):

Y al que tiene en mayor estima a un amigo que a su propia patria no lo considero digno de nada. Pues yo — ¡sépalo Zeus que todo lo ve siempre! — no podría silenciar la desgracia que viera acercarse a los ciudadanos en vez del bienestar, ni nunca mantendría como amigo mío a una persona que fuera hostil al país, sabiendo que es éste el que nos salva y que, navegando sobre él, es como felizmente haremos los amigos.

y más adelante:

Y quien habiendo transgredido las leyes, las rechaza o piensa dar órdenes a los que tienen el poder, no es posible que alcance mi aprobación. Al que la ciudad designa se le debe obedecer en lo pequeño, en lo justo y en lo contrario.

No todo el mundo está de acuerdo con estos principios. Hay quien ha distinguido entre el César y Dios, y entre lo que se debe a uno y a otro.
En la Edad Contemporánea el ascenso del poder estatal ha sido continuo, llegando al paroxismo en los estados totalitarios.
¿Es el Estado quien crea a la persona? ¿Es el Estado lo absoluto, "sanador y elevador" del ser humano? ¿La persona y la familia son anteriores al Estado? ¿Es el hombre para el Estado o el Estado para el hombre?
Para los romanos, la pietas es sentimiento, conciencia, virtud, que hace reconocer y cumplir los deberes hacia los dioses, los padres y la patria. Este orden, que trae el diccionario de Gaffiot, es el que yo comparto. Comprendo que es más difícil repartir entre tres que entre uno, pero el monismo no es santo de mi devoción. Me inclino por el pluralismo. Además, sin patres no hay patria. Nuestra entrada en el mundo es a través de los padres: no nos engendra el Estado.


domingo, 14 de agosto de 2016

El capitalismo ha sido propulsado por la irreligión

Alain de Botton, Ansiedad por el estatus, Taurus, Madrid, 2004.

Pág. 7: A partir de 1776, la atribución de estatus en occidente ... se ha basado cada vez más en el logro económico.

p. 48: En la década de 1970 se calculaba que los estadounidenses pasaban más tiempo en los centros comerciales que en ningún otro sitio, aparte de sus lugares de trabajo y sus "Taj Majals" (casas).

p. 65: Los éxitos terrenales ya no pueden considerarse un preludio de lo que se puede conseguir en el otro mundo, sino que son la suma absoluta de todo lo que uno será.

p. 95: La biología -un concepto nuevo, casi divino, ante el que se postró el siglo XIX.



Comentario: La sustitución de la aristocracia por una burguesía capitalista (distinta de la burguesía medieval, que participaba de los ideales caballerescos) conlleva, en efecto, convertir en absoluto el noble afán de bienestar material, provocando que el fin último sea "estar bien" frente a "ser bueno".

Se derivan muchas consecuencias de esta elevación a la cúspide social de la burguesía capitalista: se mercantiliza la vida social, la educación... se sustituyen las catedrales por los centros comerciales, se convierte todo en producto de consumo, el libro, el arte, los espectáculos...

La contemporaneidad no nace solo arrumbando la aristocracia en pro de la burguesía, sino también sustituyendo la religión por la cultura, la ciencia, y el dinero (por la nación... pues como escribió Chesterton, quien deja de creer en Dios, no es que no crea en nada, es que cree en todo), lo que deja más expedito el camino a un ilimitado crecimiento económico sustentado por el vicio de la avaricia.

No es verdad, querido Marx, que la religión sea el opio del pueblo. La religión, al menos la cristiana, es contrapeso de la avaricia mercantilista, pues predica el castigo para los que no dieron comida a los hambrientos ni vestido a los desnudos. El capitalismo no ha sido favorecido por la religión; antes al contrario, ha sido propulsado por la irreligión

sábado, 13 de agosto de 2016

¿Analizar o amar? Los selfies del yo

La película italiana La habitación del hijo narra las consecuencias para su familia de la muerte de un adolescente en un trágico accidente de submarinismo. El dolor, como es natural, es enorme, pero es el padre, (psico)analista, el que peor lo encaja. Lo cual es significativo. Su ciencia psiquiátrica no le facilita la asunción de la muerte del hijo.

El psicoanálisis es hijo de una de las principales señas de identidad de los últimos cuatro siglos: el racionalismo, que ha sublimado el conocimiento en detrimento del amor. De ahí tantas cosas. No solo el desarrollo de las ciencias, sino la sacralización de "la ciencia" y de la Cultura. Pero el conocimiento no es salvífico, máxime cuando es una racionalización comprehensiva, autorreferencial, more geometrico y cerrada a la trascendencia. Entonces los sistemas de pensamiento con sus métodos analíticos se convierten en jaulas que no liberan.

¿El ser humano necesita análisis o amor? Ciertamente, el pensar es fundamental, pero no basta. Necesitamos amar y ser amados, algo que desde la sublimación de la res cogitans por Descartes ha sido muy abandonado, hasta llegar al panlogismo hegeliano y a las apoteosis de la abstracción: Estado, clase, género, partido, sindicato, patriarcado... conceptos lógicos incrustados en la vida que obstaculizan comprender y amar al hombre y a la mujer concretos que están ahí.

"No es lo mismo distinguirse que oponerse", escribe Carlos Cardona en Metafísica de la opción intelectual. Otra de las derivadas de un racionalismo exacerbado. Distinguir no es oponer. Las diferentes posiciones sociales no conllevan, necesariamente, lucha de clases. La diferencia de género no significa violencia entre géneros.

Distinguir no es enfrentar. Dios, el hombre y el mundo, no son, primariamente, silogismos.
El racionalismo inmanente, hermanado con el materialismo monista, suele producir constructos reduccionistas que impone dogmáticamente desde un doble ejercicio de violencia: la violencia teórica de reducir el todo al fragmento y la violencia práctica de imponer a la realidad extramental esa visión fragmentaria.

El pensamiento racionalista deviene en un narcisismo, una filosofía de la ebriedad en la que se niega la evidencia por el prurito de no someterse a ella. Al final, el narcisismo construye una filosofía de la arbitrariedad, donde el yo vive en un continuo selfie.

Urge liberar a la filosofía de los yugos matemático y experimental. Urge recuperar la contemplación, aplastada por el activismo. Urge liberarnos de los reduccionismos materialistas: el hombre como productor-consumidor; el hombre como pulsión. Urge combatir los trastornos bipolares izquierda-derecha. Urge desmontar el monismo que sospecha del número 2, y más del 3, que no comprende la pluralidad del mundo, que tras adorar a la biología y a la psicología, las desprecia y se entrega (y trata de imponer) a filosofías de la ebriedad, como la ideología de género.



Grimal: "Los héroes novelescos no han recibido jamás culto alguno"

Pierre Grimal, La mitología griega, Paidós, Barcelona, 1998.

pág. 13: El mito de Atenea, aunque no se creyera ya en su verdad literal, no dejaba de proponer infinitas meditaciones así como una inspiración cuya fuerza, después de tantos siglos, no está agotada todavía.

p. 21: La mitología es "un modo de pensamiento esencial al espíritu humano".

pp. 23-24: Los héroes novelescos no han recibido jamás culto alguno.

p. 25: Como para todos los seres vivos, las disecciones anatómicas no consiguen hacer olvidar que la realidad última de la mitología no reside en miembros sueltos, sino en un organismo de pulsaciones y de metamorfosis incesantes.

p. 99: Para nosotros, un mito griego es siempre, en cierto grado, una elaboración compleja, a propósito de la cual ha comenzado muy tempranamente una reflexión que ha tendido incesantemente a modificarlo.

p. 104: Tal como Homero lo cantó, Aquiles se convierte en una fuente de inspiración a lo largo de toda la Antigüedad: Alejandro y César tendrán su ejemplo ante sus ojos y ofrecerán libaciones en su tumba.

p. 109: En las manos de Sófocles, el mito tomó forma, y de la arcilla amorfa que le ofrecían las tradiciones elaboró un Edipo inmortal. ... La historia de los mitos no se presenta como una evolución continua, pues cada mito tiene un origen, un estadio épico, un estadio trágico, y, eventualmente, un estadio filosófico o sofístico. Revela, en cambio, una reacción continua de una forma sobre otra.

p. 111: A los ojos de los estoicos, la mitología aparece como un inmenso "jeroglífico de las cosas" que corresponde a los filósofos descifrar.


martes, 2 de agosto de 2016

arte disecado

Los museos me producen cada vez más inquietud. En un museo como el del Prado se exponen obras arrancadas de las iglesias, palacios y casas para las que se crearon. Son, generalmente, obras consensuadas entre el artista y el comitente, (quien ha encargado la obra). En un museo como el Reina Sofía se exponen obras de artistas individualistas que crearon generalmente para sí mismos. La ininteligibilidad del segundo tipo de obras es mucho mayor. Alguien dirá: no hay nada que entender. Pero el hombre tiende a entender y, en cualquier caso, es libre de querer entender. "Prohibido entender" o "Prohibido tratar de entender" son enunciados inaceptables.
La modernidad ha nacido con la prohibición y la escisión. Lutero dice: prohibida la filosofía para explicar la fe; pero si se prohíbe la filosofía, se prohíbe pensar; si se prohíbe pensar, se castra gravemente al hombre. Después llega Descartes y separa la res cogitans de la res extensa. Es una separación metodológica, artificial. Una separación peligrosa, pues escinde lo que no está escindido. el ser humano es un ser pensante, queriente, sentiente. Las tres facetas, la cognitiva, la volitiva y la sensitiva están siempre en activo, salvo cuando se duerme. Entonces, los llamados a "no pensar", "no querer" o "no sentir" son reduccionistas, nocivos. De hecho, la llamada a "no pensar" ante una obra de arte se contradice con el deseo acuciante del turista por hacerse con un audifono.

Sea lo que fuere, el museo se me asemeja cada vez más a una colección de insectos disecados. Y cada vez me parecen más interesantes los visitantes de los museos que lo visitado. Los visitantes son vivos y bellos, más o menos bellos; lo visitado es inerte e inerte significa, sin arte.

La compulsión turística la percibo cada vez más patológica: ver, ver, ver... ¿Para qué? ¿Para tachar otra tarea de la lista?

Los museos son entes antinaturales, artificiales, un mundo falso. Cada vez me gusta más el arte integrado en la ciudad, el arte en su sitio, interactuando con la vida, no el arte como insecto disecado. Sí, arte disecado es lo que hay en un museo.




Por lo demás, el culto al arte me resulta cada vez más extraño, más estomagante. Un culto al arte, un arte masivo, masas de hombres masas viendo compulsivamente obras de arte. No sé cuál es el objeto, cuál es el sentido. Sí, es consumir arte. Es la mercantilización del arte. Me parece absurdo consumir arte. se consumen hamburguesas, pero no arte.

Muchos se plantean el turismo como la entrada en una vorágine de sensaciones estéticas sin tregua. Mi pregunta es: después de esa tortura física y mental, ¿qué se obtiene? Y ahora ni siquiera se miran las cosas, sino que se fotografían. Es un modo de apropiarse de los objetos, de metérselos en el bolsillo. Se consume arte, se fotografía, se extrae un pedazo, se guarda, se apropia.

(Se admiten ampliaciones y objeciones...)



lunes, 1 de agosto de 2016

"Menos la Luna y yo", de Jesús Cotta

Si según Luis Cernuda hay tres tipos de poesía: "cuando lenguaje hablado y lenguaje escrito coinciden, como ocurre en las Coplas de Manrique; cuando lenguaje hablado y lenguaje escrito comienzan a diverger, como ocurre en Garcilaso; y cuando lenguaje hablado y lenguaje escrito se oponen, como ocurre en Góngora"; los poemas de Jesús Cotta los incluyo en el primer grupo.

El verso de Cotta posee la naturalidad del lenguaje hablado y la belleza del lenguaje poético. Sus estrofas son sencillas pero métricas. Su lenguaje es asequible pero poético. 





A mi modo de ver, la clave de la poesía de Cotta está en que él es un vir bonus peritus dicendi. Tiene pericia en la escritura, pero es un hombre bueno (un hombre bueno es el que quiere serlo). Cotta no se esconde detrás del lenguaje, no es artificioso, no quiere parecer lo que no es. Cotta habla desde el alma, por eso su poesía es auténtica. Posee la rara facilidad de la sencillez. No sé si detrás de sus versos hay mucho trabajo, pero la sensación que ofrece es que su palabra, como la de Machado, mana de un manantial sereno; pero mana, fluye

Los temas de su poesía son los temas de su vida y, por tanto, de la vida: el amor, la muerte, sus hijas, Dios...
Cotta, como yo (somos estrictamente compañeros), es filólogo clásico, profesor de griego, y se nota. Los mitos grecolatinos fluyen de su pluma con la naturalidad del que los ha leído, traducido, sentido, amado. El mito clásico no es para Cotta un prurito de erudición, un ornato poético. No. Los mitos en su palabra están vivos.


¿Con qué poema me quedo de su poemario Menos la Luna y yo? No sé. Todos me gustan. No veo ninguno estentóreo. Los he disfrutado de un tirón. Pero aquí va uno (página 59).


LA GOLONDRINA

                                                                             A mi hermana Antonia

                      Loco de amor perdido estaba Dios
       cuando se le ocurrió la golondrina.
                      Cómo tembló cuando la echó a volar.
       Y cómo vuela desde entonces. Mírala.
                      Mira la gracia remontar el vuelo,
       lanzarse al sol, pastorear la brisa,
       rasgar el vendaval con alas negras,
       el pecho rojo de quitar espinas.
                      Audacia favorita de los vientos,
       acrobacia nocturna en pleno día,
       golondrina de Dios, yo te celebro,
       porque eres la cometa de mi vida,
       llevaste al cielo el alma de mi padre,
       y un día llevarás también la mía.


Jesús, gracias por tu libro.