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viernes, 2 de diciembre de 2016

Cervantes y el psicoanálisis

Es verosímil que la lectura de la literatura cervantina inspire a Freud en su articulación del psicoanálisis, como explica Jorge Casesmeiro.

Cuestiono, sin embargo, la relevancia del elemento judío en esa conexión, por varias razones.

1) Un cristiano, occidental, europeo... no necesita ser judío ni filojudío para poseer en su forma mentis numorosos elementos judíos, ya que la Biblia y la exégesis bíblica han impregnado la cultura occidental. El judaísmo es la matriz del cristianismo. Se pueden compartir muchos prius judíos sin ser judío.

2) No conozco argumentos definitivos para aseverar que Cervantes fuera un judío converso. No hace falta ser judío o filojudío para ironizar sobre la inquisición. Creo que el islam está más presente en Cervantes que el judaísmo.

3) La conexión de Freud con Cervantes y con el subconsciente no ha de ser preponderantemente judaica porque el romanticismo alemán ha consagrado el Quijote como novela primordial, y la literatura como fuente de inspiración vital y científica, ha exaltado el sueño frente a la vigilia, a la emoción sobre la razón, a la nación por encima de la cristiandad, al pueblo frente al Estado, ha otorgado a la cultura funciones santificantes que enaltecen la lengua... Intuyo que el psicoanálisis tiene más raíces románticas que judaicas.

4) La hermenéutica no es solo un invento judío. Hermenéutica han hecho también los filósofos griegos, los teólogos y filósofos cristianos e islámicos. Exégesis bíblica han hecho, hasta la extenuación, también teólogos cristianos.

5) No veo en el Quijote una crítica al cristianismo desde el judaísmo. El Quijote es muchas cosas.

  • Una critica literaria en acción. 
  • Un litigio entre medievalismo y humanismo. 
  • Una constatación del declive del modelo del caballero. 
  • Una crítica de la lectura literal frente a la simbólica, etc, etc.
6) El judaísmo es una religión más discursiva que icónica. La religión griega y romanas son más icónicas que discursivas. Pero la filosofía griega es notablemente discursiva. Por eso los padres de la Iglesia pueden hacer exégesis bíblica y teología con categorías también griegas, porque en lo discursivo convergen judaísmo y filosofía griega. La enorme capacidad hermenéutica de la literatura cervantina y freudiana no tienen solo una matriz judía.


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Oportuno: conveniente, pertinente, adecuado, apropiado, indicado, idóneo, debido, propio, correcto, congruente, apto, ajustado, afortunado; gracioso, ingenioso, ocurrente, agudo, sutil.

Boletín de Ayuda al Redactor
Diciembre de 2016


Revisar los textos siguientes:
Soluciones:

1. Las líneas 6 y 10 del metro se intersectan en la estación de Nuevos Ministerios.
Las líneas 6 y 10 del metro se intersecan en la estación de Nuevos Ministerios (el verbo intersectar no existe, sí el sustantivo intersección).
2. No tenemos el mismo uso horario que....
No tenemos el mismo huso horario que… (huso viene del latín fusus y no del verbo usar. Huso horario: 'cada una de las partes en que queda dividida la superficie terrestre por 24 meridianos igualmente espaciados y en que suele regir convencionalmente un mismo horario').
3. El bebé tenía dificultades para injerir.
El bebé tenía dificultades para ingerir (ingerir: 'introducir comida por la boca'; injerir: 'entrometerse o inmiscuirse en asuntos ajenos').
4. No son más que malesentendidos absurdos.
No son más que malentendidos absurdos (mal es adverbio, invariable).
5. Estos masters duran siete meses.
Estos másteres (o maestrías) duran siete meses (lo mismo para dosieres, no dosiers).
6. Me parece que Julián es el más óptimo para este trabajo.
Me parece que Julián es óptimo (o el óptimo) para este trabajo (óptimo: el mejor, lo mejor, sobra más).
7. Por último, recordar que el examen será el jueves.
Por último, recordad (o he de recordaros) que el examen será el jueves (no es correcto omitir el verbo principal en la expresión por último + infinitivo).
8. El entrenador está bajo el punto de mira de los socios del club.
El entrenador está en el punto de mira de…
9. Me parece que a tu hermana no la satisfacerá esa solución.
Me parece que a tu hermana no la satisfará esa solución (satisfacer se conjuga como hacer).
10. La víctima del robo se trata de un chileno.
La víctima del robo es un chileno o Un chileno sufre un robo o Se trata de un chileno (se trata es impersonal, no puede llevar sujeto).
11. Se lesionó tras chocar contra un poste.
Se lesionó al chocar contra un poste (tras es una preposición que implica posteridad y no simultaneidad).
12. El administrador trasladó a los inquilinos la decisión de la junta de vecinos.
El administrador comunicó a los inquilinos la decisión de… (trasladar no es sinónimo de comunicar, informar, manifestar…).


Algunos sinónimos de:
Oportuno: conveniente, pertinente, adecuado, apropiado, indicado, idóneo, debido, propio, correcto, congruente, apto, ajustado, afortunado; gracioso, ingenioso, ocurrente, agudo, sutil.
Oposición: enfrentamiento, contraposición, rechazo, resistencia, objeción, réplica, desacuerdo, disparidad, discrepancia, incompatibilidad, rivalidad, antítesis, antagonismo, animosidad, animadversión; concurso, examen, competición.
Opositor: oponente, contrincante, contrario, enemigo, rival, disidente.
Opresión: presión, compresión, apretura, apretón; sometimiento, dominio, dominación, tiranía, esclavitud, yugo; asfixia, angustia, agobio, ahogo, presura.
Oprimir: apretar, presionar, comprimir, estrujar, prensar, agarrotar; someter, dominar, tiranizar, esclavizar, sojuzgar, avasallar; asfixiar, angustiar, agobiar, ahogar.


Madrid, 1 de diciembre de 2016


martes, 1 de noviembre de 2016

El efecto de Athony Miles, una obra de Rafael de la Torre

Por Pilar Martinez Manzanares. @pilar_manza
Rafael de la Torre ha llegado para quedarse. Con El efecto de Anthony Miles propone una auténtica revolución en el mundo de la literatura. Su lenguaje sencillo y claro propone una trama  que fácilmente se adentra en el alma y mente de los verdaderos amantes de la escritura. Una obra que llena, que encoge el corazón y provoca una catarsis en el lector. Una nueva novela que se puede encontrar en Amazon.es.

La trama se erige sobre una crítica político-social, un auténtico placer para aquellas personas cuyo sentimiento de lucha sigue intacto. Un placer que palabra tras palabra bien podría recorrer la situación económica española. El látigo sarcástico de Rafael de la Torre sacude cada rincón de la vida de los protagonistas así como a culpables de sus penurias y lamentaciones. Los personajes que se abren ante nuestros ojos se presentan con un ritmo rápido, sin pausa, amigos que llegan hasta nosotros a través de las descripciones puras y sin artificio de su creador, Rafael de la Torre.
Página tras página se nos presenta a John, ingeniero, viajero y hasta jugador profesional de ajedrez. Ahora se gana la vida como reportero gráfico.  Marisa, joven dispuesta a descubrir el tratamiento del cáncer, se ha de conformar con ser la boticaria en la farmacia de don Cosme, su padre.  Antonio, informático, fue despedido de su empresa debido a un ERE.  Nicanor, un periodista que quería ser detective, ha acabado de antidisturbios…
Y todos ellos han acudido, por diferentes motivos, a una de las manifestaciones que tienen lugar casi a diario en Madrid y durante la cual varios de los asistentes resultarán heridos. John y Antonio -contusionado en los altercados- se asocian en una investigación detectivesca sobre la identidad de una persona herida de gravedad  y sobre cómo se desencadenó el conflicto en lo que en principio iba a ser una protesta pacífica.
No solamente nos encontramos con la historia de los dos compañeros detectives y de la víctima, sino con la crónica contemporánea -desde diversos puntos de vista de los que la sufren- de la crisis política, social y económica de nuestros días, y de cómo se ha llegado a la actual situación de máxima tensión que ha acabado por explotar.
Sin lugar a dudas nos encontramos frente a una obra de características excepcionales, totalmente recomendable para aquellas personas que quieran sumergirse en la situación que millones personas viven actualmente en este país. Un libro que mueve conciencias, sentimientos y erige frente al lector el muro de las injusticias sociales.


jueves, 20 de octubre de 2016

Las distorsiones destructivas de la tradición provinieron, todas, de hombres que habían experimentado algo nuevo y, casi instantáneamente, procuraron superarlo y reducirlo a algo viejo


Hannah Arendt: Entre el pasado y el futuro, OPenínsula, Barcelona, 2003.
Pág. 50: Las distorsiones destructivas de la tradición provinieron, todas, de hombres que habían experimentado algo nuevo y, casi instantáneamente, procuraron superarlo y reducirlo a algo viejo. El salto de Kierkegaard de la duda a la fe era una inversión y una distorsión de la relación tradicional entre razón y fe. Fue la respuesta a la falta moderna de fe, no sólo en Dios, sino también en la razón, que era inherente en el «de omnibus dubitandum est» cartesiano, con su sospecha subyacente de que las cosas pueden no ser lo que aparentan y de que un espíritu maligno, maliciosamente y para siempre, podría ocultar la verdad al entendimiento humano. El salto de Marx de la teoría a la acción y de la contemplación al trabajo llegó después de que Hegel hubiera transformado la metafísica en una filosofía de la historia y hubiera convertido al filósofo en el historiador a cuya mirada retrospectiva, si acaso, al fin de los tiempos, el significado de la conversión y del movimiento, no el del ser y la verdad, se revelaría por sí mismo. El salto de Nietzsche desde el reino trascendente no sensual de las ideas y dimensiones al reino sensual de la vida, su «platonismo invertido» o «transvaloración de los valores», como él mismo diría, fue la última tentativa de apartarse de la tradición y su éxito se redujo a ponerla cabeza abajo.

martes, 18 de octubre de 2016

Antonio de Guevara: "...no ay otra tan verdadera sciencia como saber el hombre muy bien ordenar su vida"

Fuente

Dime, yo te ruego, señor: ¿para qué los hombres deprenden a hablar griego, trabajan por entender el ebrayco, sudan en la lengua latina, gastan tanto tiempo en Grecia, mudan tantos maestros, rebuelven tan diversos libros y consumen en los estudios tantos dineros y años, si no es para saber passar la vida [899] con honra y tomar después la muerte con paciencia? El fin porque los hombres han de estudiar ha de ser para deprender bien a vivir; porque no ay otra tan verdadera sciencia como saber el hombre muy bien ordenar su vida. ¿Qué aprovecha saber yo mucho si de aquel saber yo no saco provecho? ¿Qué aprovecha saber hablar todas las lenguas estrañas si no refreno yo mi lengua de hablar en vidas agenas? ¿Qué aprovecha estudiar en muchos libros si no estudio para más de para engañar a mis próximos? ¿Qué aprovecha saber las propriedades de las estrellas y los cursos de los elementos si no me sé guardar de los vicios? Finalmente digo que aprovecha muy poco preciarse uno de ser maestro de sabios y que en secreto le motejen ser discípulo de locos. La summa de toda la philosophía consiste en servir a los dioses y no ofender a los hombres. Pregúntote, Sereníssimo Príncipe: ¿qué aprovecha al piloto saber el arte de marear y después perescer en la tormenta? ¿Qué aprovecha al esforçado capitán blasonar mucho de la guerra y después no saber dar la batalla? ¿Qué aprovecha a la guía enseñar a otros el atajo y después perder él el camino? Todo lo que digo por ti, señor, lo digo, ca ¿qué aprovecha que teniendo entera la vida sospiravas por la muerte, y agora que se te ofrece la muerte estás llorando por la vida? Una de las cosas en que los hombres prudentes muestran su prudencia es en saber amar y saber aborrescer; porque es muy gran poquedad, y aun aýna diría liviandad, amar oy aquello de que blasfemavan ayer, y blasfemar mañana de lo que adoravan oy.

 

lunes, 10 de octubre de 2016

"La mente humana sólo en muy raras ocasiones es capaz de retener algo que se presenta completamente inconexo"

Hannah Arendt, Entre el pasado y el futuro. Ocho ejercicios sobre la reflexión política, Península, Barcelona, 2003.

pág. 17: "...el recuerdo, que - si bien una de las más importantes- no es más que una forma de pensamiento, está desvalido fuera de una estructurade referencia preestablecida, y la mente humana sólo en muy raras ocasiones es capaz de retener algo que se presenta completamente inconexo".

p. 18: Tocqueville: "Toda vez que el pasado dejó de arrojar su luz sobre el futuro, la mente del hombre vaga en la oscuridad".

p. 21: ...otra generación, algo mayor, se había vuelto hacia la política en busca de soluciones para sus perplejidades filosóficas, había procurado huir del pensamiento pasando a la acción.

...en las circunstancias del siglo XX, los así llamados intelectuales --escritores, pensadores, artistas, hombres de letras y ese tipo de personas-- sólo podían entrar en el campo público en tiempos revolucionarios, la revolución vino a desempeñar, tal como advirtiera cierta vez Malraux (en La condición humana), "el papel que en otra época desempeñó la vida eterna: salva a quienes la hacen".

caballero y cortesano, explicado por don Quijote

El caballero es el gran personaje medieval, emparentado con el héroe homérico, pero diferente. El cortesano es un importante modelo renacentista, relacionado con el caballero pero diferente. La diferencia entre caballeros y cortesanos está bien trazada por don Quijote en su conversación con su sobrina en el capítulo 6 de la segunda parte del Quijote:

–Mira, amiga –respondió don Quijote–: no todos los caballeros pueden ser cortesanos, ni todos los cortesanos pueden ni deben ser caballeros andantes: de todos ha de haber en el mundo; y, aunque todos seamos caballeros, va mucha diferencia de los unos a los otros; porque los cortesanos, sin salir de sus aposentos ni de los umbrales de la corte, se pasean por todo el mundo, mirando un mapa, sin costarles blanca, ni padecer calor ni frío, hambre ni sed; pero nosotros, los caballeros andantes verdaderos, al sol, al frío, al aire, a las inclemencias del cielo, de noche y de día, a pie y a caballo, medimos toda la tierra con nuestros mismos pies; y no solamente conocemos los enemigos pintados, sino en su mismo ser, y en todo trance y en toda ocasión los acometemos, sin mirar en niñerías, ni en las leyes de los desafíos; si lleva, o no lleva, más corta la lanza, o la espada; si trae sobre sí reliquias, o algún engaño encubierto; si se ha de partir y hacer tajadas el sol, o no, con otras ceremonias deste jaez, que se usan en los desafíos particulares de persona a persona, que tú no sabes y yo sí. Y has de saber más: que el buen caballero andante, aunque vea diez gigantes que con las cabezas no sólo tocan, sino pasan las nubes, y que a cada uno le sirven de piernas dos grandísimas torres, y que los brazos semejan árboles de gruesos y poderosos navíos, y cada ojo como una gran rueda de molino y más ardiendo que un horno de vidrio, no le han de espantar en manera alguna; antes con gentil continente y con intrépido corazón los ha de acometer y embestir, y, si fuere posible, vencerlos y desbaratarlos en un pequeño instante, aunque viniesen armados de unas conchas de un cierto pescado que dicen que son más duras que si fuesen de diamantes, y en lugar de espadas trujesen cuchillos tajantes de damasquino acero, o porras ferradas con puntas asimismo de acero, como yo las he visto más de dos veces. Todo esto he dicho, ama mía, porque veas la diferencia que hay de unos caballeros a otros; y sería razón que no hubiese príncipe que no estimase en más esta segunda, o, por mejor decir, primera especie de caballeros andantes, que, según leemos en sus historias, tal ha habido entre ellos que ha sido la salud no sólo de un reino, sino de muchos.



Tampoco los caballeros son del mismo valor. Sigue explicando el caballero en el mismo capítulo:

...no todos son corteses ni bien mirados: algunos hay follones y descomedidos. Ni todos los que se llaman caballeros lo son de todo en todo: que unos son de oro, otros de alquimia, y todos parecen caballeros, pero no todos pueden estar al toque de la piedra de la verdad. Hombres bajos hay que revientan por parecer caballeros, y caballeros altos hay que parece que aposta mueren por parecer hombres bajos; aquéllos se llevantan o con la ambición o con la virtud, éstos se abajan o con la flojedad o con el vicio; y es menester aprovecharnos del conocimiento discreto para distinguir estas dos maneras de caballeros, tan parecidos en los nombres y tan distantes en las acciones.


En Don Quijote frente a los caballeros de los tiempos modernos de Francisco Vivar (Ediciones Universidad de Salamanca, 2009), pág. 24 leemos:

Don Quijote sólo tiene como modelos de vida al guerrero y al santo, son los únicos que él se plantea seguir porque el caballero andante es santo y héroe. Sin embargo. El Cortesano publicado en 1528 o El Enquirídión (1503), dos libros situados en una época de transformación social, ponen en evidencia la decadencia de estas dos figuras: el caballero necesita adaptarse a las exigencias militares y religiosas del mundo moderno. Por lo tanto, el antiguo caballero o se transforma en cortesano y en hombre cristiano o, por el contrario, le será difícil encontrar su lugar social^. El individuo aparece en el Renacimiento, y según va pasando el tiempo se hace evidente que los ideales heroicos van a ser sustituidos por la felicidad personal que proporcionan los placeres cotidianos.
Como observamos ya claramente a mitad del siglo xix: el ideal heroico ha sido sustituido por el ideal burgués.
A lo que objeto que, a mi parecer, don Quijote tiene como modelo a los caballeros andantes, quienes, habiendo surgido en una era cristiana y estando relacionados con los modelos del santo y del mártir (véase el Libro del caballero de Llull), no se identifican con ellos. Ya hemos visto que hay diferentes tipos de caballero por boca del propio don Quijote. No veo esa identificación entre caballero, santo y mártir.  El caballero es un mito literario. El santo y el mártir son personajes reales que han entrado en la literatura con el consiguiente proceso de ficcionalización. Pero identificar los tres modelos no me parece exacto. Es verdad que el cortesano suplanta al caballero, pero la evolución no es primordialmente de tipo religioso. El cortesano tiene más base histórica que el caballero. Responde a una vida cortesana de unas monarquías en proceso de fortalecimiento, y en medio de una cultura humanista que humaniza las costumbres, y añade a lo heroico el cultivo de las letras y las artes.


 También es verdad que la burguesía medieval está hibridada de caballerosidad, ideal aristocrático que pierde el capitalista contemporáneo. ¿Convertir la prosa de cada día en verso heroico no significa recuperar el heroismo que anidaba en los modelos antropológicos precapitalistas y asentarlos en la vida cotidiana de los hombres anónimos?


Vivar describe bien el ideal heroico de don Quijote en la pág 36:

Sin embargo, para don Quijote lo importante son los ideales heroicos. Él vive atrapado en su memoria y en la voluntad que tiene de «recuperar» los valores de la caballería. Si don Diego vive en el presente porque no ve otra posibilidad de existencia sino acomodarse a la circunstancia, don Quijote no se doblega al presente y ajusta su destino de acuerdo con los ideales de la caballería.
Aunque viva en una «edad de hierro» cree que con su voluntad de héroe podrá instaurar los ideales de una «edad de oro».

Prefiere lo ideal a lo real. Este es su proyecto: acomodar la realidad a sus ideales e influenciar la realidad para transformarla. La manera más evidente de mostrar su proyecto a los demás es a través de la aventura. Esto es así, porque como señala Ortega y Gasset «la aventura quiebra como un cristal la opresora insistente realidad. Es lo imprevisto, lo impensado, lo nuevo. Cada aventura es un nuevo nacer del mundo, un proceso único». El héroe busca la aventura, la gente común la vida ordenada del presente.
La aventura frente al mundo repetitivo de los hechos humanos.
 
Vivar, 99: 

La libertad elegida por don Quijote [cuando decide abandonar el palacio de los duques] supone la victoria de la existencia sobre la actuación, de la autenticidad sobre el artificio. [...Los duques] No desean regresar a la opacidad de la rutina, prefieren el brillo de la fiesta.
 








miércoles, 5 de octubre de 2016

Sale a la calle "El curioso impertinente", novela cervantina incluida en el Quijote, prologada y editada por Antonio Barnés

Un marido insta a su íntimo amigo a que corteje a su esposa, para comprobar si la lealtad de su fiel mujer es realmente enteriza.
Esta novela se lee en corro en una venta, durante la primera parte del Quijote, y se publica aquí íntegramente. Cervantes construye
con este relato una parábola sobre el cambio de paradigma de la prudencia humanista al experimento moderno.


martes, 4 de octubre de 2016

¿Hay progreso en la historia?

 
Agustín Basave Fernández del Valle
 
La modernidad se desenvuelve dentro de una voluntad de progreso. Tiene la arraigada creencia de que la humanidad ha progresado y seguirá progresando. Pero no se ha detenido a examinar la idea de progreso.

Progresar es encaminarse hacia un término. Sin movimiento no hay progreso. Pero moverse implica un estadio anterior y una meta. Si el sujeto que se mueve volviera al punto de partida, habría un retroceso o regreso; si marchara «hacia delante» habría un progreso.

Ha dicho Manuel García Morente, en frase gráfica, que el tiempo es «el lecho cósmico en donde el cambio se verifica». Todo cambio o movimiento se dirige hacia el futuro. Pero el futuro no es meta, sino dirección. Para que haya meta es preciso una actuación inteligente que se proponga un fin preferido y que seleccione los medios adecuados. «En suma: el progreso es la realización del reino de los valores por el esfuerzo humano».114 Progresar no es ser más, sino ser mejor. Ser mejor el hombre, la vida humana.

Ingenuamente se ha pensado desde fines del siglo XVIII y durante todo el siglo XIX que la humanidad ha progresado   —228→   totalmente porque se han realizado progresos particulares. Es preciso hacer un poco de luz en ese confuso y parcial acopio de éxitos.

No se puede hablar de progreso moral. No se puede decir, por ejemplo, que el hombre del siglo XX es más moral que el hombre del siglo IX. Y es que no es la humanidad el sujeto de la moral, sino el hombre concreto de carne y hueso, el ente singular que, aunque tenga la misma estructura permanente de todo hombre, decide libre e imprevisiblemente... Tampoco cabe decir que el arte de nuestros días es muy superior, por ejemplo, al arte de Miguel Ángel o de Leonardo da Vinci. Ni tendría sentido afirmar que la filosofía de nuestros días es muy superior a la filosofía de Platón o de Aristóteles. Y es que cada artista o cada filósofo vuelve a plantearse, en carne viva, los eternos problemas del arte o de la filosofía. Lo mismo puede afirmarse de la literatura. ¿A qué se reduce, pues, el progreso? Progresa la ciencia, progresa la técnica. El hombre de nuestros días maneja técnicas cuyos fundamentos ignora, pero cuyos resultados aprovecha. «El auténtico pensamiento desaparece de la cultura. La difusión inaudita de una “pseudo ciencia” formularia e instrumental logra la temible victoria de enseñar y aprender eliminado el pensamiento. Y el hombre moderno maneja las leyes naturales, sin penetrar su sentido, como el conductor de tranvía gobierna corrientes eléctricas, de las que no tiene la menor noción».115 Los hombres de nuestro tiempo idolatran la velocidad, justamente porque creen que les llevará al progreso, aunque en realidad sólo hayan contraído una enfermedad; la insaciable prisa. Sin sentirse llamada a ninguna meta específica, sin vocación clara, la humanidad de nuestros días se ha tornado esclava del progreso; de un progreso sin sentido: ¡progreso por el progreso! Mientras tanto, el presente se evapora en aras de un progresismo inocente y filisteo.

Un verdadero progreso presupone una meta clara, fija y trascendente. La historia conduce a un fin suprahistórico y extratemporal.
 
 
 

La pseudodoctrina del progreso diviniza el futuro y espera el advenimiento de un estado perfecto. En una época que no se precisa, la historia universal de la humanidad habrá   —229→   resuelto todos sus problemas. Lo que cuenta es el hombre futuro. Las generaciones presentes son simples eslabones sin ninguna finalidad propia. Indígnase, y con razón, Berdiaeff ante tamaño dislate: «¡Qué injusticia tan monstruosa sería la de admitir en los arcanos de la vida divina a las generaciones situadas en la cumbre histórica únicamente! Esta manera de considerar el progreso podría verdaderamente conducirnos a dudar de la providencia divina, puesto que una divinidad que hubiérase negado a todas las generaciones humanas, admitiendo en su seno únicamente a la generación históricamente más avanzada, sería una divinidad vampiresa, llena de falsía y violencia con respecto a una mayoría aplastante de la humanidad».116 Al fetichismo del progreso, Berdiaeff opone el ideal cristiano fundado sobre el término de la tragedia histórica, con todas sus dolorosas contradicciones, participando de este final glorioso todas las generaciones humanas, sin excepción alguna, que llegarán a reunirse en la vida eterna. Cada generación, cada hombre, tiene su fin propio y la razón de su existencia. Es un error monstruoso hacer de las generaciones presentes un simple instrumento para formar las generaciones futuras. Si el destino humano tiene que resolverse en la eternidad, hemos de considerar a la historia como un camino que nos ha de conducir a otro mundo -a nosotros y a los que vengan después- sin esperar lograr ningún estado perfecto en el proceso histórico. En el transcurso de la historia, todas las generaciones humanas tienen sus relaciones y sus vínculos propios con la trascendencia. La historia no es un carrete de hilo que pueda desenvolverse infinitamente. La historia tiene un sentido positivo tan sólo porque tiene un desenlace.

lunes, 3 de octubre de 2016

El hombre, que viene a la vida en un mundo sin sentido, dedica su vida a dar sentido al mundo. Tal es la esencia del progreso.

Manuel García Morente, Ensayos sobre el progreso, Ediciones Encuentro, Madrid, 2002.

pág. 24: Gran parte de lo que hoy hacemos, pensamos y preferimos viene condicionado por nuestra concepción básica del progreso como ley de desarrollo y como imperativo de acción.

p. 35: El progreso es un movimiento hacia una meta.

p. 40: Lo que da sentido a las nociones de progreso y de retroceso no es el tiempo, no es el continente, no es el puro momento del antes y el después, sino cierta estimación o preferencia que los unos pueden sentir por la vida, los otros por la muerte, los otros por la robustez del cuerpo. La vida transcurre en el tiempo; pero lo que define sus segmentos como progresos o retrocesos no es el puro transcurrir -el tiempo-, sino cierta meta, cierta estimación, cierta finalidad, que se pone en lo que dentro del tiempo transcurre.

p. 42: Así como el futuro en el mero tiempo no es meta del progreso, justamente por carecer de contenido, así el movimiento puro o mero cambio no puede tampoco ser por sí solo quien marque el sentido del movimiento. Los cambios de la cosa, considerados estrictamente como simples cambios, pueden interpretarse en uno u otro sentido, según se quiera.

p. 62: El mero cambio cuantitativo, el aumento en cantidad, no es progreso. ... El progreso no consiste en el ser más, sino en el valer más, en el ser mejor.

p. 64: La idea de progreso implica no sólo un cambio, sino una reiteración en el logro sucesivo de mejores realizaciones de los más valiosos valores.

p. 67: El progreso no reside en la cosa misma, sino en la conversión de la cosa en bien.

p. 68: La mayor parte de los objetos que nos rodean en la vida no son cosas, sino bienes, es decir, cosas con valor; o males, es decir, cosas con disvalor.

p. 69: Los valores constituyen el criterio del progreso; pero no progresan ni regresan. ... El valor belleza constituye una unidad irreal absoluta que no por hallarse en el tiempo ni en el espacio, por ser irreductible a las categorías del ser y del estar, no puede sucumbir al juicio de progreso.

p. 73: Lo estrictamente mecánico es explicable, pero incomprensible; tiene causa, pero no tiene sentido; es, pero no se justifica. Lo natural considerado en sí mismo, es absurdo.

p. 74: El fenómeno en su sentido íntimo inteligible no está en la ley mecánica de su producción, sino en el nexo total de su significación.

p. 75: El darwinismo convierte la biología en física. Por eso anula en ella la noción de progreso, que implica justamente la idea de una actividad enderezada hacia un fin valioso, esto es, la idea de una historia.

p. 76: La vida es un proceso con sentido inteligible.

p. 78: El animal no inventa; por eso no progresa.

p. 80: El hombre es el único animal cuya vida está al servicio de algo que no es la vida.

p. 80.81: El hombre, que viene a la vida en un mundo sin sentido, dedica su vida a dar sentido al mundo. Tal es la esencia del progreso.

p. 81: El progreso es la colonización del mundo y la educación del hombre. Y si a esta labor queremos darle el nombre de cultura, entonces puede decirse, con plenitud de sentido, que el progreso es el perfeccionamiento de la cultura.



Todo progreso hace referencia a una meta. Tal es la meta, cual es el progreso. El progreso es parcial, no total. Si mi meta es licenciarme, progresaré en la medida en que me licencie. Pero que conquiste ese progreso no significa que todo en mí sea progreso. Mientras me licencio puede ir desarrollándose en mí una enfermedad, y estar retrocediendo en relación a la salud. Se predica el progreso con relación a la meta. El progreso no cohonesta la meta. Puedo progresar en mi meta de erradicar la malaria, y puedo progresar en mi meta de erradicar una raza. El progreso no es ni bueno ni malo, depende de la meta a la que se dirija.
Por eso, exaltar el cambio, el cambio por el cambio, es absurdo. Hay que examinar la meta, no el hecho de cambiar. El ser humano nace, crece, se desarrolla y muere. Está en continuo cambio, y el cambio le conduce a la muerte.
Si la meta es acabar con el analfabetismo, se progresará en la medida en que el analfabetismo se reduzca y aun se elimine. Si la meta es que todos los jóvenes obtengan un título universitario, se progresará en la medida en que se cumpla ese objetivo. Ahora bien, si muchos titulados no encuentran trabajo porque no hay empleo para tantos titulados, ¿es un progreso establecer la meta de que todos se gradúen?
La innovación no es buena por ser innovación, sino por ser buena.
Saber idiomas es positivo, pero saber idiomas es instrumental. Lo importante no es que se sea capaz de hablar varios idiomas, sino de que se sea capaz de construir un discurso coherente e interesante en varios idiomas. Se puede ser un tonto en cinco idiomas.
Hay algo más importante que saber idiomas y es saber hablar bien el propio idioma, y saber leer, que no es decodificar signos, sino entender lo que se lee. Saber quiénes somos, de dónde venimos y adónde queremos ir (no solo adónde nos llevan la vida y los poderes fácticos). Para saber quiénes somos y de dónde venimos necesitamos saber historia, literatura, arte, filosofía. Saber es saborear, saber es asimilar. Saber no es ser un saltimbanqui de google, un diletante digital. Para saber hace falta leer palabras abstractas y no solo divertirse entre imágenes.
Para los renacentistas el progreso era el regreso a los clásicos. El progreso depende de la meta, no del cambio ni del futuro. Es más inteligente inspirarse en lo que ya ha sido que en lo que está por venir y por tanto no es.
La fe en el futuro es un sustitutivo de la fe en la vida eterna. Pero como el futuro no existe, la fe en el futuro es fe en la nada.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Humanidades y Cervantes

Humanidades y Cervantes: Celebración del cuarto centenario desde la multidisciplinariedad

Este año se conmemora la muerte del más ilustre escritor de las letra españolas. Onomástica que se suma a las celebraciones del año pasado por la conmemoración del cuatrocientos aniversario de la publicación de la segunda parte del Quijote. Son muchos los eventos, exposiciones y celebraciones que se desarrollan en torno a la figura del insigne escritor y su obra. Desde la Facultad de Humanidades queremos sumarnos a tal celebración con la organización de este curso. El curso multidisciplinar Humanidades y Cervantes: celebración del cuarto centenario desde la multidisciplinariedad se encaja en la serie de cursos que todos los años se organizan en torno a un tema, el cual es analizado desde diferentes disciplinas que conforman las humanidades. Pretende acercar una visión transversal, multifacética y multidisciplinar de Don Miguel de Cervantes Saavedra.

PROGRAMA

Miércoles 19 de octubre
16:00-16:30 h Presentación del curso: Dr. Francisco Cebrián Abellán, Decano de la Facultad de Humanidades de Albacete
16:30-17:30 Dr.Javier Beneitez. Razón y locura en Don Quijote. Departamento de Filosofía
Que don Quijote es uno de los mayores prototipos de loco, es algo que resulta ocioso recordar. Quizás lo que no se sepa es que entre las facetas de la locura quijotesca se encuentre la posibilidad de que el propio Cervantes siente importantes juicios sobre la vida, la moralidad o la sociedad y la política. Lo que pretendo es enfatizar este rasgo, poniéndolo en relación con sus fuentes: la literatura seriocómica y el contexto cultural en la que se circunscribe.
17:30-18:30 h. Dr. Antonio Barnes. Cervantes hacedor de mitosDepartamento de Filología Hispánica y Clásica.
Cervantes fue un escritor versátil en prosa y verso, novela y teatro. Fue un gran contador de historias y un creador de personajes muy variados. En su escritura convergen muchos mitos antiguos y modernos que modifica a voluntad para adaptarlos a sus intereses literarios. En esta charla veremos algunos de ellos.
18:30-18:45 descanso
18:45-19:45 h DrJuan Antonio García. Los territorios quijotescos a través de la cartografía de la época.Departamento de Geografía y ordenación el territorio
La vida y muerte de nuestro más ilustre escritor coincidió con uno de los periodos más importantes de la historia de la cartografía. Se propone una muestra representativa de la cartografía y del conocimiento del territorio que se tenía de la península ibérica y del maleable y a veces imaginario territorio quijotesco
Jueves 20 de octubre
16:00 Presentación de la sesión
16:05-17:55 h José Manuel Correoso Rodenas. De La Mancha al Oeste: Cervantes y H. H. BrackenridgeDepartamento de Filología Moderna
El año 2016 viene cargado de efemérides, algunas tan conocidas y recordadas como el cuarto centenario de las muertes de Cervantes y Shakespeare. Sin embargo, en 1816 también se produjo la muerte de un autor “cervantino” que ha pasado prácticamente desapercibido. Conocido como el “Cervantes del Oeste”, H. H. Brackenridge escribió una obra (Modern Chivalry) que supuso la primera reformulación de El Quijote en tierras norteamericanas. Cambiando las planicies manchegas por la frontera de Pennsylvania, el capitán John Farrago y su acompañante Teague reproducen algunos de los pasajes más famosos del clásico cervantino a miles de kilómetros de distancia. 
17:00-17:55 h Rocío Martínez Prieto. “Stultorum infinitus est numerus”: latín y humanismo en Cervantes a través de El Quijote. Departamento de Filología Hispánica y Clásica. Área de Filología Latina.
Miguel de Cervantes se ha consagrado como escritor destacado del Silgo de Oro de la literatura española gracias a su archiconocida novela de caballería, que constituye una crítica al propio género y manifiesta los rasgos, muchas veces decadentes, de una sociedad que, salvando algunas distancias, es reflejo de la que el autor conoció. Siguiendo esta idea, El Quijote podría convertirse en fuente de distintos aspectos relacionados con la época en la que fue redactado y con el autor que lo concibió. Este trabajo se centrará en analizar el papel del latín en la obra, a través de citas y términos, y ponerlo en relación con el contexto cultural de la época, intentando revelar la postura que Cervantes debió de mantener con respecto al humanismo español, idealmente vinculado a los estudios clásicos.
17:55-18:10 descanso
18:10-19:05 h. Dr. Fernando Moreno. Imágenes alegóricas del Quijote. Departamento de Historia del arte UCLM
Desde el siglo XVIII, el Quijote comenzó a leerse como una fábula, como una sátira moral que escondía bajo la apariencia de la comedia una aguda e ingeniosa crítica. Esta manera de leer la novela cervantina fue prontamente correspondida por los ilustradores de la época (Charles-Antoine Coypel, entre otros), que transformaron los episodios quijotescos en imágenes alegóricas que nos hablan de la Locura, la Prudencia, la Razón, la Sátira, la Verdad, la Fama o la Envidia. Esta forma de leer y representar el Quijote no se limitó a los personajes de la ficción, sino que incluso el propio autor, Cervantes, pasó a convertirse en una imagen alegórica en sí mismo, en un mito que trascendía la realidad de su biografía.
19:05-20:00 h Cosme Jesús Gómez Carrasco. Cervantes Vs Shakespeare. Visiones cruzadas del Siglo de Oro en los manuales de historia de España e Inglaterra. Departamento de Historia. Universidad de Murcia
El objetivo de este trabajo es realizar una comparativa sobre la visión de los siglos XVI-XVII en los libros de texto de España e Inglaterra, centrándolo en el periodo en el que Cervantes y Shakespeare publicaron sus principales obras. El análisis se centrará en 18 libros de texto perteneciente a 6 editoriales (3 de cada país) y en diferentes categorías (enfoques historiográficos, temas culturales y artísticos, principales acontecimientos y figuras nacionales e internacionales que aparecen en estos manuales). La narrativa sobre el periodo de la Edad Moderna es clave para comprender la construcción de identidades colectivas y las representaciones nacionales. Concretamente el periodo del Siglo de Oro ha tenido siempre un especial interés por los agentes divulgadores del conocimiento. En este trabajo analizaremos la presencia de figuras políticas y culturales en ese relato, y el papel de este periodo clave en la construcción de las diferentes narrativas nacionales.

  • LUGAR: Aula 1.4 Facultad de Humanidades de Albacete
  • PERIODO PREVISTO:
MATRÌCULA: 25 de Septiembre de 2016– 18 de Octubre de 2016
CELEBRACION 19 y 20 de octubre de 2016
  • NÙMERO MÌNIMO DE PLAZAS: 10
  • NÙMERO MÀXIMO DE PLAZAS: 50
  • REQUISITOS Y PROCEDIMIENTOS DE ADMISIÒN: Cualquier persona interesada, según el orden de presentación de solicitudes.
  • HORAS LECTIVAS: 10 HORAS LECTIVAS
  • NÙMERO DE CRÈDITOS: 0,5 CRÉDITOS ECTS/1 CRÈDITO DE LIBRE CONFIGURACIÒN
  • PRECIO DEL CURSO: 15 € alumnos y personal UCLM / 20 € ajenos UCLM

domingo, 18 de septiembre de 2016

"Lo más bajo nos parece lo más verdadero" (Denis de Rougemont)

Nosotros, los herederos del siglo XIX, somos todos más o menos materialistas. Si se nos muestran en la naturaleza o en el instinto esbozos toscos de hechos “espirituales”, inmediatamente creemos disponer de una explicación de tales hechos. Lo más bajo nos parece lo más verdadero. Es la superstición de la época, la manía de “remitir” lo sublime a lo ínfimo, el extraño error que toma como causa suficiente una condición simplemente necesaria. También es por escrúpulo científico, se nos dice. Hacía falta eso para liberar al espíritu de las ilusiones espiritualistas. Pero me cuesta mucho apreciar el interés de una emancipación que consiste en “explicar” a Dostoievski por la epilepsia y a Nietzsche por la sífilis. Curiosa manera de emancipar al espíritu, esa que se “remite” a negarlo.

Denis de Rougemont, El amor y Occidente, Círculo de lectores, Barcelona, 2003.


lunes, 12 de septiembre de 2016

Cursos de Verano 2016 En torno a Miguel de Cervantes en el IV centenario de su muerte: Cervantes entonces y ahora

Programa

Martes 13 de septiembre

17.30 a 18.00 h.Apertura del curso
18.00 a 19.15 h.Cervantes, recreador de mitos
D. Antonio Barnés Vázquez
Universidad de Castilla la Mancha
19.15 a 20.15 h.La Odisea de Cervantes
D. Pedro Conde Parrado
Universidad de Valladolid

Miércoles 14 de septiembre

18.00 a 19.15 h.Asuntos de literatura en el ‘Quijote’
D. Miguel Ángel Muro Munilla
Universidad de La Rioja
19.15 a 20.15 h.Cervantes: En un lugar de la pantalla
D. Bernardo Sánchez Salas
Universidad de La Rioja

Jueves 15 de septiembre

18.00 a 19.15 h.El español de Cervantes y el español de hoy 
D. Ricardo Mora de Frutos
Doctor en Filología y Profesor de Literatura
19.15 a 20.15 h.
Cervantes en su literatura o la escritura como palimpsesto
D. Francisco Javier Escobar Borrego
Universidad de Sevilla

Fundación de la Universidad de La Rioja
Avenida de la Paz, 107
26006 Logroño (La Rioja) España
Tel: + (34) 941 299 242
Fax: + (34) 941 299 183
E-mail: cursosdeverano@unirioja.es
Con el patrocinio de

domingo, 4 de septiembre de 2016

Humanismo en el Renacimiento español (Joseph Pérez)

Joseph Pérez, Humanismo en el Renacimiento español, Gadir, Madrid, 2013.

pág. 12: El marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza (1398-1458) "se jactaba de haber sido el primero en difundir en España la Eneida de Virgilio, las Metamorfosis de Ovidio y las Tragedias de Séneca".

p. 37:  La sociedad renacentista queda caracterizada por tres circunstancias que no siempre se han valorado exactamente: es una sociedad predominantemente aristocrática; es una sociedad en las que las preocupaciones religiosas conservan mucha importancia; y, por fin, es una sociedad en que la técnica ocupa un lugar muy destacado.

p. 38-39: La sociedad renacentista ha sido mucho más religiosa de lo que se pensaba; el retorno a la Antigüedad no significó pues una vuelta al paganismo ni un avance del libre pensamiento.

p. 136: Esta ha sido desde un principio la preocupación dominante del humanismo: decir cosas fundamentales y decirlas de tal forma que todos las puedan entender, en una lengua clara, bella y elegante.

p. 188-189: El humanismo español, representado por el autor desconocido del Viaje de Turquía, se adelanta así a los Montaigne, Descartes, Montesquieu y Voltaire..., en los que se suele ver a los iniciadores de la idea moderna de civilización europea opuesta a la barbarie: neutralidad religiosa, secularización del orden y de la acción pública, principios idénticos de moral social y personal.

Ver: Erasmo, Moro y Vives

Comentario

Según Pérez, la idea moderna de civilización europea opuesta a la barbarie conlleva:
neutralidad religiosa,
secularización del orden y de la acción pública,
principios idénticos de moral social y personal.

Admitamos que el confesionalismo religioso implica barbarie, barbarie que se elimina con la neutralidad religiosa. Entonces, cuando Napoleón invade media Europa para imponer su modelo de Estado; los estados europeos colonizan medio mundo para ampliar su mercado; el nacionalsocialismo invade media Europa para someterla a su Estado y la Unión Soviética ocupa media Europa para someterla a su poder, entonces, ¿ya no hay barbarie? ¿es esa la idea moderna de civilización europea? ¿se trata de una barbarie semejante a la de las guerras de religión? ¿menor, superior?

Parece ser que la modernidad consiste en sustituir la hegemonía de la iglesia de Roma por la sucesiva hegemonía del Estado francés, del Estado alemán y del Estado soviético. Entonces, ¿dónde está el gen de la barbarie, en la religión, en el ser humano, en la absolutización del Estado?

Principios idénticos de moral social y personal. ¿Cuándo ha habido en la Edad Contemporánea unos principios idénticos de moral social y personal? La lucha feroz entre aristocracia y burguesía, entre antiguo y nuevo régimen, entre capitalismo y socialismo, entre nazis y judíos, entre comunistas y demócratas, entre eslavos y no eslavos... ¿Ese escenario de confrontación contemporánea conlleva unos principios idénticos de moral social y personal? Que yo sepa, nunca ha habido principios idénticos de moral social y personal. Ahora bien, lo más parecido a ello ha sido la cristiandad medieval, en que había un sustrato cristiano debajo del mosaico de naciones y lenguas que la conformaban. El luteranismo quebró la unidad cristiana, y la Ilustración preparó un futuro en el que la religión no ocupase el corazón de la cultura. Entonces, ¿cuál ha sido el sustrato de la Edad contemporánea europea? ¿La libertad, la igualdad, la fraternidad? El estatalismo, el nacionalismo, el capitalismo, el socialismo, el racismo que han campado por sus respetos en los siglos XIX y XX no parecen efluvios de libertad, igualdad y fraternidad.

viernes, 2 de septiembre de 2016

"Los amores del Quijote", nuevo libro de Antonio Barnés

Un libro para el IV Centenario de Cervantes
Ediciones Teconté, Madrid, 2016, 131 págs.

La literatura no solo divierte. Es también como un espejo donde podemos reconocernos, sobre todo cuando el artífice de la ficción es, como Cervantes, un escritor de gran lucidez y experiencia. El Quijote no es solo una novela sobre las andanzas de un chiflado manchego que se cree caballero andante, pues abunda en historias que protagoniza el amor. Amores platónicos como el de don Quijote por Dulcinea o apasionados como el de don Luis por doña Clara; entre iguales como Cardenio y Luscinda o entre personas de niveles sociales diferentes como Basilio y Quiteria; amor de amistad, amor a los libros, los animales o a la naturaleza… En esta cartografía amorosa emerge la inteligencia,  la razón, la voluntad, las pasiones, las emociones. El amor a la virtual Dulcinea, se roza con la amistad de Sancho o el oficio ventero de las rameras. La pasión erótica a la que sucumbe Grisóstomo se codea con la libertad de Marcela al negarse a tal pulsión. La filosofía platónica ha impreso en Cervantes su fascinación por la belleza, concebida como armonía, concertación de partes. El aristotelismo le ha ofrecido una visión realista, en la que la materia, el cuerpo, no son cárcel, sino que forman parte de la naturaleza del mundo y del hombre. En una época amante del fragmento y recelosa de la razón, el Quijote es un soplo de aire fresco, pues elogia la cordura sin ser racionalista; defiende la voluntad sin caer en el voluntarismo y exalta las emociones sin desligarlas del espíritu en que anidan. Los amores del Quijote es un apasionante viaje, una incitación a leer de un modo nuevo la novela cervantina.  

Más información en http://losamoresdelquijote.blogspot.com.es/

lunes, 29 de agosto de 2016

Es leísmo

Boletín de Ayuda al Redactor
Septiembre de 2016


Revisar los textos siguientes:
Soluciones:

1. Conviene tranquilizarle y recordarle que no hace falta que presente un nuevo trabajo.
Conviene tranquilizarlo (la) y recordarle que no hace falta que presente un nuevo trabajo (lo o la porque se trata de complemento directo; en cambio, en recordarle, se trata del complemento indirecto, porque el directo es la frase introducida por que).
2. Ha escrito un artículo muy interesante, hay que darle a conocer.
Ha escrito un artículo muy interesante, hay que darlo (cd) a conocer.
3. Los discípulos de Jesucristo aún no estaban preparados para acogerle.
Los discípulos de Jesucristo aún no estaban preparados para acogerlo (cd).
4. Al pequeño Gonzalo, el abuelo le miraba con ternura.
Al pequeño Gonzalo, el abuelo lo (cd) miraba con ternura.
5. ¿Conoces al nuevo conserje? No le conozco.
¿Conoces al nuevo conserje? No lo (cd) conozco.
6. Al llegar, tenía un poco de fiebre, le acogimos con cariño y llamamos a un médico.
Al llegar, tenía un poco de fiebre, lo (la) (cd) acogimos con cariño y llamamos a un médico.
7. Bernardo espera que le recibamos antes de comer.
Bernardo espera que lo (cd) recibamos antes de comer.
8. Merece la pena conocerle, tratarle, ayudarle, porque se portó muy bien con mi hermana, cuando vivía en Béjar.
Merece la pena conocerlo (la), tratarlo (la), ayudarlo (la), porque se portó muy bien con mi hermana, cuando vivía en Béjar (se trata de cd).
9. Hay que recogerle en la estación, llevarle a la consulta del oftalmólogo y comprarle unas gafas.
Hay que recogerlo (la) (cd) en la estación, llevarlo (la) (cd) al oftalmólogo y comprarle (ci) unas gafas (cd).
10. Juan llegará en el tren de las cuatro, hay que ir a buscarle a la estación de Chamartín.
Juan llegará en el tren de las cuatro, hay que ir a buscarlo (cd) a la estación de Chamartín.
11. El abuelo necesita que le ayuden a levantarse.
El abuelo necesita que lo (cd) ayuden a levantarse (si se tratara de la abuela, probablemente nadie dudaría de que habría que escribir la). Por tanto, el leísmo es una cuestión gramatical, que no depende de que nos suene mejor una forma que otra.
12. A Miguel, se le veía pasear por el parque al atardecer.
A Miguel, se lo veía pasear por el parque al atardecer (a Marta se la veía pasear por el parque al atardecer).



Algunos sinónimos de:

Oferta: ofrecimiento, proposición, propuesta; ocasión, ganga, momio.
Oficial: público, estatal, gubernamental; legal, formal, reconocido, autorizado.
Oficio: trabajo, ocupación, profesión, actividad, colocación, cargo, acomodo, empleo; función, papel, finalidad; escrito, comunicación, documento.
Ofrecer(se): proponer, brindar, ceder, invitar, prometer, sugerir; dar, entregar, dedicar, ofrendar, consagrar, inmolar; celebrar; mostrar, exhibir, presentar, descubrir.
Oír: sentir, percibir; escuchar, atender, ser todo oídos.
Ojo: vista; vistazo, ojeada, mirada; atención, cuidado, precaución; agujero, abertura, orificio; ocelo, pinta, lunar.
Oler(se): olfatear, olisquear, oliscar; aromatizar, heder, apestar, atufar; sospechar, deducir, intuir, figurarse, imaginarse, barruntar; curiosear, husmear, cotillear, fisgar.
Olor: emanación, efluvio, fragancia, aroma, perfume, peste, hedor, tufo.

Luis Ramoneda

Madrid, 1 de septiembre de 2016