Seguidores

lunes, 9 de abril de 2012

El año que leí 365 libros

1. Unamuno, En torno a las artes, Espasa-Calpe, Madrid, 1976.
No sé por qué, pero, sabiendo que Unamuno es un autor imprescindible para entender, al menos, la primera mitad del siglo XX, tenía cierto recelo ante él. Escogí este libro con más curiosidad que interés, y lo he terminado con más interés que curiosidad. Se trata de artículos periodísticos, y compruebo que el escritor vasco es un maestro del género. Su estilo es límpido. No se advierte que han transcurrido casi 100 años. Y las ideas... Agradezco que diga lo que piensa, sin miedo al qué dirán. Ejemplos: "Todas nuestras glorias van unidas a lo más íntimo de las glorias españolas y creo poder decir que hoy en España lo más español acaso es el país vasco" (44). Y aquí un concepto que quizás leyó Unamuno en El retrato de Dorian Gray: "La personalidad del pintor no hay que ir a buscarla tanto en los asuntos que escoge cuanto en su manera de interpretarlos, de expresarlos. En un retrato se ve tanto o más que el alma del retratado el alma de quien lo retrató" (57).


Dos perlas más. Una andanada frente al utilitarismo pragmático: "Es muy exacto eso de que no son acaso las horas más fecundas de un artista aquellas en las que hace lo que las gentes llaman trabajar, sino las otras, las en que parece se entrega a la pereza. Para trabajar hacia fuera, hacia los demás, hay que haber trabajado hacia dentro, para sí mismo". (75). Y la última, un ejemplo de su amor por la pintura y su capacidad para compararla con la literatura: "El Greco es, como Calderón, Edad Media en medio del Renacimiento. Y eso es lo que ha hecho que no pocos hablen de su bizantinismo. Bizantinismo que no es sino castellanismo puro". (86). Ut pictura poesis.

 2. Zweig, Stefan, Castellio contra Calvino. Conciencia contra violencia, El acantilado, Barcelona, 2001.

Stefan Zweig es un gran escritor. A mi juicio, es mucho mejor novelista que ensayista. Un gran libro es aquel que nos mueve a escribir en un papel algunas de sus frases. Acabo de leer el libro de Zweig sobre Castellio y Calvino y no he sentido el deseo de tomar ninguna nota. ¿Por qué? Porque Zweig narra muy bien los acontecimientos pero sus interpretaciones no son las de un pensador. Se mueve en el ámbito del lugar común. Ideas y personas. Respeto a las personas y discusión de las ideas. Creo que Zweig defiende el respeto a personas e ideas a un tiempo. No. Las ideas son siempre discutibles y las opiniones no poseen el mismo valor. Nada es igual a nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada