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viernes, 31 de mayo de 2013

La irrefrenable pulsión de organizar la vida a los demás


Los organismos internacionales y los gobiernos, los pedagogos y gurús de la educación sienten una irrefrenable pulsión por organizar la vida de los demás. No se mueven en el terreno de los principios -los diez mandamientos, por ejemplo-, sino en el de los reglamentos. Trabajan por imponer sus modelos antropológicos a través de interminables directrices que revisten de una objetividad científica de la que carecen. Porque la filosofía no es geometría.

Que un gobierno imponga su modelo educativo es un abuso de poder


A los gobiernos compete garantizar el derecho a una educación digna, el establecimiento de centros educativos, la provisión de plazas docentes, impedir que nadie quede sin escolarizar por problemas económicos... pero no tiene derecho a imponer ningún modelo educativo. Puede exigir un porcentaje de conocimientos mínimos, pero no diseñar planes de estudios totalizantes que sustraen la capacidad de elección. El gobierno de turno impone sus filias y sus fobias, sus paranoias pedagógicas, frecuentemente su ignorancia e incompetencia. La LOGSE quita la obligatoriedad del latín. La LOMCE suprime la obligatoriedad de la Historia de la Filosofía. Cada centro educativo debería tener un margen para ser lo que quiera ser, para ofrecer un modelo educativo determinado, sin imposiciones verticales. Si un centro decide enseñar a pensar, debe poder hacerlo; si un centro decide adiestrar en habilidades, debe poder hacerlo. Si un centro decide que todos sus alumnos cursen al menos un año de latín, debe poder hacerlo. Libertad, no dirigismo.

El mono adiestrado y el hombre educado


La diferencia entre un mono y un hombre es esencial, y no solo de grado. El hombre es un ser racional y libre y el mono no. A la racionalidad y libertad no se accede por evolución fisiológica, dado que el alma, sujeto de la inteligencia y de la voluntad no es de naturaleza biológica.

Un mono puede estar adisestrado, pero no educado.
Un ser humano puede ser educado.

Ser educado significa, básicamente, saber quién se es y dónde se está.
Sabe estar. Saber distinguir el cuarto de baño, de la playa; saber distinguir la playa, de la calle; saber distinguir la calle, del aula; saber distinguir la cafetería, del teatro de la ópera.

El primer objetivo de cualquier educación es saber estar. Si no se sabe estar, se ha fracasado como hombre.
Se puede ser monárquico o republicano. Se puede simpatizar con los principes de España, o no. Pero abuchear a los príncipes en el Liceu de Barcelona es de mala educación. Es propio de seres humanos que están a medio hacer, que están fracasando como personas: no saben estar, no saben respetar. Son aún ese niño que se siente ombligo del mundo.
Ser educado es saber estar, saber leer, saber escribir. Saber que el propio yo no es el centro del mundo, que soy para los otros, que la historia no ha empezado en mí.
Esos que abuchean a los príncipes en el Liceu de Barcelona son como simios. Ni siquiera adiestrados.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Nuevo libro sobre D. Antonio Fontán

Agustín López Kindler
Héroe de la libertad, así designó el Instituto Internacional de la Prensa a Antonio Fontán, junto a otros grandes periodistas perseguidos en el siglo XX por defender la prensa libre. Su periódico -el diario Madrid- fue cerrado por el gobierno de Franco. El edificio fue dinamitado. Fontán fue protagonista de la Transición democrática, contribuyendo decisivamente a la sucesión del Rey. Fue Presidente del Senado y Ministro, pero sobre todo fue un humanista y un maestro de humanistas.
Agustín López Kindler es catedrático de Lengua y Literatura latina desde 1966. Detentó esa cátedra en la Universidad de Sevilla. Tras recibir en 1970 la ordenación sacerdotal, se trasladó a Suiza, donde trabaja en el Klassisch-Philologisches Seminar de la Universidad de Zurich y en diversas tareas pastorales. Ha publicado ediciones, estudios y traducciones, tanto de autores de la Antigüedad tardía -Sidonio Apolinar, Ennodio- como de Padres de la Iglesia -san Ambrosio y san Agustín-. Es juez del tribunal diocesano zuriqués y profesor visitante de la Universidad de Navarra.



sábado, 25 de mayo de 2013

El mito de la opinión pública


La llamada opinión pública, más que pública, es publicada. Según el diccionario de la RAE, es "Sentir o estimación en que coincide la generalidad de las personas acerca de asuntos determinados". Lo cual es complicado conocer y que no coincide con lo publicado por los medios de comunicación.
Los medios de comunicación son empresas públicas o privadas, integradas por el gremio de los periodistas, en estrecha relación con el gremio de los políticos. De los miles de informaciones posibles, cada medio selecciona según su criterio unas decenas. La llamada opinión pública es el conjunto de hechos u opiniones destacados por un reducido grupo de personas.

Dirigismo educativo


Los gobiernos abusan de poder y diseñan por completo los planes educativos. Al parecer la LOMCE elimina la obligatoriedad de la Historia de la filosofía en segundo de bachillerato; la LOGSE eliminó la obligatoriedad del latín en segundo de BUP... O sea, que el Gobierno de turno decide que la filosofía es más o menos relevante y que el latín es más o menos importante.

Llegados a este punto, y ante esta intrusión, dirigismo, igualitarismo... llego a la conclusión de que los gobiernos han de limitarse a establecer unos contenidos mínimos, y que sean los ciudadanos, integrantes de instituciones, padres de alumnos, promotores de centros educativos, etcétera, quienes configuren buena parte del plan de estudios. Que cada centro decida lo que quiere ser, de modo semejante a que cada ciudadano ha de decidir lo que quiere ser.

¿Que quieren conocer a fondo la lengua castellana, dominar la ortografía, entender el léxico, aprender una koiné de las lenguas romances y aun del inglés? Estudiarán latín.

¿Qué quieren aprender a pensar, fomentar la capacidad crítica a la cultura dominante? Estudiarán filosofía.

¿Qué quieres individuos acríticos y conformistas? Los educarán como homines habiles y no como homines sapientes. Que cada centro decida lo que quiera ser. Que cada centro diseñe su plan de estudios en función de su modelo antropológico que, como se sabe, presenta una gran variedad:

     - el mono de circo
     - el malabarista
     - el crítico
     - el hippie
     - el prudente
     - el técnico
     - el caballero
     - el santo
     - el cortesano
     - el emprendedor
     - el héroe
     - el investigador
     - el creativo
     - el poeta
     - el artista

Que cada centro tenga un amplio margen para establecer sus itinerarios. Luego, la vida mostrará qué modelos son más fructíferos. Pero que los gobiernos, de un modo piramidal, napoleónico y hegeliano, concreten qué materias se van a cursar en todas las escuelas del país, es un abuso de poder que hay que sacudirse.

jueves, 23 de mayo de 2013

Literatura romana ¿hoy?


La literatura romana es la del pueblo romano, aquel pueblo que ha surcado la historia desde el legendario 753 antes de Cristo hasta el histórico 476 después de Cristo.

Plauto, Terencio, Catón, Lucrecio, Salustio, César, Cicerón, Virgilio, Tito Livio, Horacio, Ovidio, Tibulo, Propercio, Marcial, Lucano, Fedro, Petronio, Séneca, los Plinios, Tácito, San Agustín...

son algunos de los autores de esta literatura, que también puede llamarse latina. Lo que sucede es que la literatura en latín se siguió escribiendo por más de 1.000 años después de la caída del Imperio de occidente, por autores cuya lengua nativa iba dejando de ser progresivamente el latín.

Por eso tiene sentido distinguir entre literatura romana y literatura latina. Toda literatura romana es latina, pero no toda literatura latina es romana... Si bien tampoco es exactamente así, pues Marco Aurelio, emperador romano, escribió en griego...

Pero en fin. Una distinción clara es la de quienes escribían en su lengua madre, los romanos, y quienes escribían en latín como segunda lengua: Dante, Petrarca, Valla, Vives, Erasmo y tantos otros.

La literatura romana, ¿hoy? Sí.

La literatura romana ha surgido en el corazón de la primera globalización: la alejandrina, la del helenismo, la acopiada en papiros en Alejandría, la que hizo encontrarse la cultura griega y romana, la que, vencida, venció a Roma. La literatura romana es postalejandrina. Está marcada por ello. Constituye la primera gran traducción de la historia. Roma tradujo la cultura griega sin renunciar a su propia lengua. Infundió en sus venas sangre griega ssin arruinar su propia identidad. La transfusión griega fue muy beneficiosa, muy inspiradora. El Imperio romano, uno de los proyectos civilizadores más duraderos de la histora -ahí están los obeliscos de Washington y de San Pedro, el Capitolio y San Pablo de Londres, el Museo del Prado y el arco del triunfo parisino, ha nacido de la globalización helenística.

La segunda gran globalización, la renacentista, la del humanismo italiano y europeo, nace de la fusión de la literatura romana con las literaturas nacionales. La literatura romana y latina pudo ser corsé para pusilánimes, pero fue inspiradora para los dantes, los petrarcas, los boccaccios, los nebrijas, los garcilasos, los cervantes, los shakespeares. Esa prosa ciceroniana de Boccaccio y esos temas plautinos de Boccacio también: vieja savia que hace nacer la prosa literaria italiana... y europea.

No olvidemos que la literatura romana, in nuce, porta la griega. Sí, es cierto, hasta el romanticismo alemán quizás la literatura griega no se recupera en toda su autonomía y esplendor, pero siempre ha estado en las venas de la latina, como la latina está en las venas de las literaturas europeas.

Estamos en una tercera globalización. Ya no es el oriente y el mediterráneo; ya no es Europa y el Nuevo Mundo. Ahora es todo el globo. Ya no es el papiro, ya no es la imprenta. Ahora es internet. Ciertamente, es una gran globalización. ¿No podemos mirar a la literatura romana, como hicieron los humanistas del Renacimiento? ¿No podemos encontrar en ella savia sabia?

Trabajar en dos planos iempre es fecundo: el plano griego-romano; el plano grecorromano-lenguas modernas; y ahora, la literatura grecorromana y la globalización internáutica. ¿Por qué no? La unidimensionalidad siempre ha sido estéril.

Hay que hacer una propuesta de la literatura romana: una presentación, una aproximación, una introducción, una propuesta en definitiva. He aquí la mía:



El hombre, su vida y su muerte, sus amores, su felicidad, el sentido.
                 
               La amistad (Cicerón: De amicitia)
               Amor, pasión y muerte (Dido y Eneas, Virgilio: Eneida IV)          
    Mil caras del amor (selección de metamorfosis ovidianas)
    La vejez (Cicerón: De senectute)
                La felicidad (Séneca: De vita beata)
                El consuelo de la filosofía (Boecio: De consolatione Philosophiae)
    La vida tras la muerte (Virgilio, Eneida VI)           

El hombre su historia y sus mitos

                El mito troyano (Virgilio: Eneida II)
                El mito romano (Tito Livio: Ab urbe condita, I).

Los estudios “de humanidad

                Pro Archia de Cicerón

miércoles, 22 de mayo de 2013

Saber estar, saber leer, saber escribir


El fin de la escuela es enseñar a saber estar, saber leer y saber escribir.

Saber estar es el objetivo básico de cualquier educación: distinguir el baño de la playa y de la calle; la casa y el colegio, el bar y la biblioteca.
Saber que existen los otros, que mi yo no es el absoluto. Saber que somos un ser para los otros.
Saber que somos racionales, libre y emocionales y que lo lógico, nunca mejor dicho, es que el cochero, la inteligencia, dirija los caballos de la cólera y la pasión.
Saber leer. Porque la historia no ha empezado hoy ni la he empezado yo.
Saber escribir. Saber poner en orden los propios pensamientos.

Coherencia o no coherencia: esa es la cuestión

Me parece muy bien criticar que una mayoría parlamentaria no lo justifica todo. Pero, ¿utilizamos este criterio cuando nos conviene, o siempre? ¿La mayoría del PP no justifica su política ni la de ZP la suya? ¿O solo no es justificable la mayoría si es del PP? Coherencia intelectual o no coherencia: esa es la cuestión.
Hitler fue elegido en las urnas, luego las urnas no cohonestan todo. Bien. Entonces, ¿culto a la democracia, o crítica a la democracia? ¿La democracia es el absoluto o no?
Pensar, qué hermosa tarea...

martes, 21 de mayo de 2013

El maestro que escribe fatal...

logrará que sus alumnos escriban fatal.


Ideas, proyectos, sensaciones

Si el hombre es un ser inteligente: tiene ideas; si es libre: tiene proyectos; si es emocional: tiene sensaciones. Pero a cada dimensión démosle un 30%. No reduzcamos el hombre a ideas, no lo reduzcamos a voluntad, no lo reduzcamos a sensaciones.

Porque el hombre no es un ángel (ideas), no es una voluntad con piernas (voluntarismo); y no es un mero gato (sensaciones).

Como en la cultura dominante hay bastante miedo a la razón y a la libertad, predominan las sensaciones.

El pensamiento débil concibe la escuela como una sala de masaje con hilo musical: lo que priman son las sensaciones de los chicos, a los que se acaricia para que no sufran. Pero sin esfuerzo, no hay conocimiento. Conocer es aprehender intencionalmente una forma. Es subir a la montaña de la abstracción desde el valle de la imagen.



Educar: abrir horizontes


Educar implica abrir horizontes. No se puede elegir lo que no se conoce. No se puede optar por la montaña si no sabes ni que existe; no se puede elegir escuchar música clásica si no se conoce. No se puede elegir entre poesía, teatro o novela si no se sabe qué son y no se han leído obras de esos géneros.
La libertad sin conocimiento es un fiasco.

No se trata de ofrecer a los alumnos solo lo que les interesa, sino, sobre todo, lo que les puede interesar.

lunes, 20 de mayo de 2013

Sucedáneos de Dios


La iglesia es sustituida por el Estado (santifica lo que toca)

La divinidad es el Uno, pero no el Uno de Plotino, sino el Uno Aritmético, que impulsa a diversas modas de igualitarismos

La Cultura representa la gracia. La Misa dominical es sustituida por la exposición artística dominical.

El culto al cuerpo contrarresta el cuidado del alma.

Como textos sagrados pueden ofrecerse manuales de autoayuda.

La exégesis bíblica es ocupada por el positivismo, el descriptivismo, la erudición, la lectura compulsiva

La moral es a la carta: los diez mandamientos del Sinaí se han reducido en muchos casos a tres:

       no colaborarás con una dictadura
       no serás sexista
       no fumarás

Area de bienestar

La Técnica pasa de instrumento a fin



El Erotismo: sexo de consumo

El Lujo

domingo, 19 de mayo de 2013

Cervantes y la Mitología

Anuario de Estudios Cervantinos
Vol. 10 · Año 2014

Cervantes y la Mitología

III Coloquio Internacional
de la Sociedad Cervantina de Madrid y Editorial Academia del Hispanismo
La Sociedad Cervantina de Madrid y Editorial Academia del Hispanismo anuncian la convocatoria
del III Coloquio Internacional sobre

Cervantes y la Mitología

CONVOCATORIA ABIERTA
Fecha límite de recepción de originales:
8 de septiembre de 2013
SEDE DEL COLOQUIO
Sociedad Cervantina de Madrid
c/ Atocha 87
28012 Madrid
FECHAS DE CELEBRACIÓN
26-27 de septiembre de 2013
DIRECCIÓN Y ORGANIZACIÓN
Sonia Sebastián
Sociedad Cervantina de Madrid
Jesús G. Maestro
Universidad de Vigo

INFORMACIÓN Y CONTACTO
Jesús G. Maestro
hispanismo@academiaeditorial.com

sábado, 18 de mayo de 2013

Leer: subir al monte de la abstracción desde el valle de la imagen



La lectura supone la subida al monte de la abstracción desde el valle de la imagen visual y auditiva. Siempre implica un esfuerzo. Sin esfuerzo no hay aprendizaje.


El mito de la motivación


Es curioso cómo todo el mundo admite que el deporte de competición requiere un gran esfuerzo, y que ese esfuerzo vale la pena porque es un medio necesario para un buen fin ¿? Y, en la adquisición de conocimiento, en cambio, la palabra esfuerzo está desterrada, cuando es obvio que, sin esfuerzo, no hay conocimiento. Bueno, realmente, sin esfuerzo no hay, sencillamente, nada.
Todo es motivación, juego, lúdico, agradable... perece que estamos en una sala de masaje con hilo musical y dulces para picar.
Es un sinsentido esa pedagogía buenista. Si solo hubiera estudiado cuando estaba motivado, tendría, calculo, solo un 30% de mis conocimientos.

dum vitant stulti vitia, in contraria currunt

En el capítulo 2 de su primer libro de sátiras, el poeta romano Horacio afirma que los necios, al evitar unos vicios, se precipitan en los contrarios.
Si lo dice Horacio, hace 2.000 años, es que la experiencia debe ser universal y recordamos, una vez más, el nihil novum sub sole: nada nuevo bajo el sol.
En efecto, a finales de los 60 se difunde por occidente una serie de filosofías que, presuntamente, pretenden combatir el exceso de rigidez y de formalismo. y que van promoviendo, sitemáticamente, el paso al otro extremo.

De una diversión juvenil más o menos vigilada y controlada, a una diversión sin ningún control.

De una educación basada en el principio de autoridad y proclive a excesos de rigor, a un sistema en que el alumno es el rey y el profesor un humilde camarero que pide permiso para enseñar.

De una sexualidad estricta en las formas sociales -más o menos estricta, dependiendo de países y culturas-, a un concepto buenista en que lo espontáneo es bueno por serlo y donde el sexo es una mera opción sin compromiso, sin norte y sur y negando las diferencias biológicas y psicológicas.

Es una ley del péndulo irracional, que no sabe discernir el grano de la paja, ni distinguir el medio entre los extremos.


Construir el conocimiento



Oigo a menudo lo de "construir el conocimiento" y me llama la atención. Siempre había utilizado "adquirir el conocimiento". Intuyo que lo de la construcción quiere subrayar el carácter activo del aprendiente, su participación en el proceso de aprendizaje. Me parece estupendo. De todas formas, en todo conocimiento creo que existe una etapa de adquisición y otra de interpretación. Para decidir, primero hay que saber. Es imposible que yo decida (bien) qué libros de física debo leer, habida cuenta de mi ignorancia sobre esta ciencia. En cambio, sobre cuestiones filológicas, como soy filólogo, tengo más conocimiento de causa.
"Que los niños decidan qué libros leer". Pero si no conocen los libros, un poco de los distintos géneros, etcétera, sus elecciones serán de ruleta. Decidir sin conocer es un salto en el vacío.

Técnicas para disfrutar

Si el hombre es un ser que conoce y que disfruta, y la literatura -según Horacio- puede hacer conocer y disfrutar, la didáctica de la literatura será la ciencia para aprender a conocer y disfrutar de la literatura.

Pero si el hombre es, ante todo, un ser que disfruta, la didáctica de la literatura será el aprendizaje de la técnica para hacer disfrutar de la literatura. Técnicas para disfrutar, eso será sobre todo la didáctica de la literatura, y el profesor de tal materia, un masajista o un juglar, un saltinbanqui.

Mas si el hombre es un homo sapiens, y no solo un homo habilis, la técnica será siempre instrumental, y el fin será siempre saber. La técnica debe estar al servicio del conocimiento, sin confundirse con este.


La literatura es un saber y un arte, un conocimiento y un objeto bello. Todo reduccionismo empobrece, máxime cuando decapita -nunca mejor dicho- al ser humano y lo priva del saber y la sabiduría. Todos los hombres desean saber, decía Aristóteles. saber ¿qué? Pues quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos. Y la literatura aporta a este conocimiento. Saber es también un placer, el placer del entendimiento.

Correo o correo electrónico, no mail

correo electrónico.
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sábado, 11 de mayo de 2013

Diacronía literaria y culto a la novedad


La diacronía literaria es un excelente antídoto del culto a la novedad. La lectura de obras literarias del pasado nos salvaguarda de las paranoias de los pensamientos dominantes. Esos clichés en los que se refugian quienes se apuntan al caballo ganador en los hipódromos del día, quienes renuncian a un pensamiento crítico, quienes temen ser como Sócrates, el tábano que impide el sueño de la ciudad, no sea que tal aventura acabe en la cicuta del ostracismo de los bien pensantes.

Reivindico taxativamente el recelo ante la moda intelectual. Nada más vanal que la moda. Quienes no hacen mucho sostenían con fervor religioso los dogmas marxistas se aprestan ahora a negar la validez de todo dogma, de toda ciencia, cerrando la puerta de la caverna y abrazándose a la opinión más engañosa como único asidero. es decir, niegan todo asidero.

El fervor ante la moda, y la estampida hacia la grey de los nuevos gurús es un excelente motivo para desconfiar de la tiranía de lo último, que no suele ser sino lo viejo con ropajes vistosos.

La posmodernidad es un magnífico ejemplo de semejante culto a la novedad. La posmodernidad es el chapapote de la Ilustración. El ciclo del agnosticismo kantiano se cierra. Se niega todo criterio incurriendo en la incoherencia más simple: la de hacer imposible el primer postulado, pues si no hay criterio alguno, tampoco pueden adoctrinarnos.

La posmodernidad es una patente de corso para incrementar las publicaciones en las que nada -ni los objetos ni los sujetos- puede objetar nada, ya que se niega todo criterio de verificación.

Hesíodo, María de Francia, Rabelais, Apuleyo, Cervantes, Dante, Esopo, Berceo, Boccaccio, Chaucer. Autores de otras épocas que, desde sus aciertos y paranoias podemos confrontar los aciertos y paranoias de nuestro presente.

Ni las soluciones son tan diáfanas ni tan oscuras como los mentores del tiovivo intelectual quieren confundirnos de la noche a la mañana y de la mañana a la noche.

La flauta mágica


La flauta mágica de Mozart (el libreto es de Emanuel Schikaneder) me evoca:

el mito de Orfeo (poder transformador de la música; su capacidad de lograr la armonía y la paz) 

el mito de Teseo (lucha contra el monstruo, el Minotauro, que fagocita jóvenes atenienses; Tamino ha de liberar a Pamino del poder de Sarastro).

la lucha entre cristianismo e islam: Sarastro está revestido de aspectos turcos, es como el gran sultán de poder omnímodo y terrible.



Alemán y latín

Palabras alemanas que intuyo guardan alguna relación con el latín (por vía de origen común):

küßen / osculum

Mann  / homo(n)

Pforte / porta

Vater / pater

Essen / esse (comer)

Nacht / nox
 

En otros casos, la influencia latina parece clara:

princeps  > Prinz

speculatio > Spekulation

lunes, 6 de mayo de 2013

Metáforas comunes / metáfora literarias

"todo les va sobre ruedas"

"esto va haciendo mella en lo más profundo de la persona"

mella.
(De mellar).
1. f. Rotura o hendidura en el filo de un arma o herramienta, o en el borde o en cualquier ángulo saliente de otro objeto, por un golpe o por otra causa.
2. f. Vacío o hueco que queda en una cosa por faltar lo que lo ocupaba o henchía, como en la encía cuando falta un diente.

Y la definición de la metáfora:

3. f. Menoscabo, merma, aun en algo no material.

viernes, 3 de mayo de 2013

La irracional dialéctica público / privado






He visitado esta mañana un colegio público de Toledo. Me he encontrado con un equipo directivo trabajador y entregado;  y con unos docentes creativos y responsables.
He conocido este curso en Madrid un nuevo colegio concertado, con un equipo directivo ilusionado y con inventiva; y unos padres contentos con el proyecto.

¿Qué sentido tiene enfrentar ambos modelos, cuando son complementarios? Conviene abandonar esas categorías conceptuales de la división, el enfrentamiento, el enconamiento. Esos conceptos decimonónicos y destructivos, de mala geomatría.

No o lo público o lo privado; sino lo público y lo privado. 1 + 1 = 2, o incluso 3.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Del argumento al tema

Toda obra posee un argumento. Y, tras el argumento, hay unos temas.
El argumento es concreto, el tema es abstracto.


El argumento es propio de cada obra; el tema es universalizable.
Los temas permiten una mayor retroalimentación de la lectura, compatible con el goce estético.
Delectare y prodesse.

Quizás el lector no ha matado a una vieja, como Raskolnikov, pero puede entender el sentido de culpa.
Quizás el lector no ha amado, como Sonia, a un condenado por asesinato, pero puede entender que el amor va más allá que los méritos del amado.
Quizás no ha sido un ludópata del juego, pero sí posee otras adicciones...
Quizás no se ha enamorado de una estatua, pero en nuestros amores, la distinción entre ficción y realidad no es siempre clara.

Por eso, salir de la caverna del argumento en búsqueda del tema supone ejercitarno en el arte del conocimiento.