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sábado, 28 de noviembre de 2015

Jesús Cotta:

Muchas maravillas ocurren delante de nuestras narices, pero no las vemos los que fuimos arrojados del paraíso. Por fortuna los poetas las entrevén a veces y nos transmiten un chispazo de esa maravilla en sus poemas. 

NEVER EVER 

Imaginaos que un viento de belleza 
recorriese el invierno 
o que hubiera jardines, no países, 
imaginaos el mar recibiendo visitas 
a la hora del té, 
que a las estatuas les creciesen ramos 
de flores en su bronce viejo y frío, 
que los espejos 
nos vieran como somos y pudieran decírnoslo, 
que por toda la tierra fuesen juntos y libres 
gacelas y leones, 
que alguien dijera 
Le temps s’en va, le temps s’en va, ma Dame 
y una mujer cayese enamorada en medio de la calle 
o que un beso, un abrazo 
no fuese más que un beso y un abrazo 
y no epílogos, prólogos, epítomes, contratos, 
que viésemos el mundo como Adán pero llevásemos 
corbatas de Loewe. 
Tan solo imaginaos. 
Nunca aquí lo veréis, con nuestros ojos ciegos. 

(Las propiedades del aire, de Enrique Baltanás)


domingo, 22 de noviembre de 2015

juicios sin discurso y temerarios



Es razón concluyente que el intentar las cosas de las cuales antes nos puede suceder daño que provecho es de juicios sin discurso y temerarios, y más cuando quieren intentar aquellas a que no son forzados ni compelidos y que de muy lejos traen descubierto que el intentarlas es manifiesta locura.
Quijote, I, 33


prudencia, discreción y aviso


En la novela El curioso impertinente, inserta en Quijote I (33-35), leemos "respondió Lotario con tanta prudencia, discreción y aviso, que Anselmo quedó satisfecho de la buena intención de su amigo". Si rastreamos en el Tesoro de la lengua castellana o española de Sebastián de Covarrubias, podemos llegar a alguna conclusión:

Prudente: el hombre sabio y reportado, que pesa todas las cosas con mucho acuerdo. Reportado: el hombre de buen seso. Reportarse: volver uno sobre sí y refrenar su cólera.
Discreción, la cosa dicha o hecha con buen seso (tómase el seso por el juicio y la cordura).
Aviso: la advertencia o discreción. Avisar: advertir. Avisar para adelante, escarmentar.

Parece que la virtud es la virtud que engendra la discreción. Y que el aviso es la cualidad del discreto, su norte en el hablar y en el obrar.

viernes, 20 de noviembre de 2015