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martes, 31 de mayo de 2016

Don Quijote recuperaba el pasado como presente y lo proponía como futuro.

Comprendemos que se diera tan apasionadamente a los libros de caballerías. Un humilde hidalgo como él no tenía más horizonte que el mantenimiento de su rango y, por ahí, la pervivencia del pasado. Los relatos caballerescos le ofrecían la visión quimérica, idealizada hasta el desatino, de un mundo en que un pequeño noble podía realizar las más estupendas hazañas y alcanzar las cimas más altas, conformando siempre la realidad de acuerdo con las virtudes y valores, de indudable atractivo (la justicia, el heroísmo, el amor, la belleza...), que teóricamente habían dado a los antepasados de DQ el statusque ahora tan penosamente le tocaba a él preservar.
No puede sorprendernos que el ensueño se impusiera a la evidencia, y de leer libros de caballerías pasara a proyectar escribirlos y al cabo a vivirlos. Más de uno los había leído como crónicas veraces (las fronteras de la ficción, sobre todo en prosa, distaban aún de estar claras), a más de uno lo habían estimulado a la acción, y no faltaban algunos a quienes habían llevado al desvarío (I, 1, 40, n. 41). Al «honrado ... Quijana» lo hicieron enloquecer, porque su temperamento lo favorecía (I, 1, 36, n. 15). Pero también había razones para la sinrazón de dar por históricas las fantasías caballerescas y creer posible resucitarlas a la altura del 1600: a la ínfima nobleza en descomposición, la caballería andante de DQ le devolvía la libertad y la esperanza, haciéndola otra vez dueña de sí misma y otorgándole un papel de relieve en la sociedad; ascendía inmediatamente de grado al mismo protagonista, quien de hidalgo se convertía en caballero y ganaba el don que no tenía; y, en definitiva, recuperaba el pasado como presente y lo proponía como futuro.

De 

Lectura del capítulo primero


martes, 24 de mayo de 2016


VI
Castra Macer sequitur: tenero quid fiet Amori?
    sit comes et collo fortiter arma gerat?
et seu longa uirum terrae uia seu uaga ducent
    aequora, cum telis ad latus ire uolet?
ure, puer, quaeso, tua qui ferus otia liquit,
    atque iterum erronem sub tua signa uoca.
quod si militibus parces, erit hic quoque miles,
    ipse leuem galea qui sibi portet aquam.
castra peto, ualeatque Venus ualeantque puellae:
    et mihi sunt uires et mihi laeta tuba est.
magna loquor, sed magnifice mihi magna locuto
    excutiunt clausae fortia uerba fores.
iuraui quotiens rediturum ad limina numquam!
    cum bene iuraui, pes tamen ipse redit.
acer Amor, fractas utinam tua tela sagittas,
    si licet, extinctas aspiciamque faces!
tu miserum torques, tu me mihi dira precari
    cogis et insana mente nefanda loqui.
iam mala finissem leto, sed credula uitam
    spes fouet et fore cras semper ait melius.
spes alit agricolas, spes sulcis credit aratis
    semina quae magno faenore reddat ager:
haec laqueo uolucres, haec captat harundine pisces,
    cum tenues hamos abdidit ante cibus:
spes etiam ualida solatur compede uinctum:
    crura sonant ferro, sed canit inter opus:
spes facilem Nemesim spondet mihi, sed negat illa.
    ei mihi, ne uincas, dura puella, deam.
parce, per immatura tuae precor ossa sororis:
    sic bene sub tenera parua quiescat humo.
illa mihi sancta est, illius dona sepulcro
    et madefacta meis serta feram lacrimis,
illius ad tumulum fugiam supplexque sedebo
    et mea cum muto fata querar cinere.
non feret usque suum te propter flere clientem:
    illius ut uerbis, sis mihi lenta ueto,
ne tibi neglecti mittant mala somnia manes,
    maestaque sopitae stet soror ante torum,
qualis ab excelsa praeceps delapsa fenestra
    uenit ad infernos sanguinolenta lacus.
desino, ne dominae luctus renouentur acerbi:
    non ego sum tanti, ploret ut illa semel.
nec lacrimis oculos digna est foedare loquaces:
    lena nocet nobis, ipsa puella bona est.
lena necat miserum Phryne furtimque tabellas
    occulto portans itque reditque sinu:
saepe, ego cum dominae dulces a limine duro
    agnosco uoces, haec negat esse domi:
saepe, ubi nox mihi promissa est, languere puellam
    nuntiat aut aliquas extimuisse minas.
tunc morior curis, tunc mens mihi perdita fingit,
    quisue meam teneat, quot teneatue modis:
tunc tibi, lena, precor diras: satis anxia uiuas,
    mouerit e uotis pars quotacumque deos.

Se acuartela Macer: ¿qué pasará con el tierno Cupido? ¿Será su camarada y llevará las armas bien asidas al cuello? Si un largo camino terrestre o los mares lo llevan de un lado para otro, ¿querrá ir a su lado con las flechas?
Abrasa, chico, te lo suplico, a quien abandona tus ocios con fiereza, y de nuevo llama a tu servicio a quien se extravía. Porque si eres indulgente con tus soldados, este será también soldado, el mismo que llevará agua ligera en su casco. Voy al campamento, adiós a Venus y adiós a las muchachas: pues tengo fuerzas y me alegra la trompeta. Soy grandilocuente, pero a mí, que hablo con grandeza unas puertas cerradas golpean las fuertes palabras. ¡Cuántas veces he jurado que nunca volvería a los umbrales! Sin embargo, habiendo jurado bien, el propio pie vuelve. Áspero Amor, ojalá vea tus flechas, tus lanzas quebradas, si es posible, tus teas extinguidas! tú me torturas a mí, desgraciado, tú me obligas a suplicar cosas duras y a decir blasfemias locamente. ya habría terminado los males con la muerte, pero una esperanza crédula alienta la vida y dice que siempre el mañana será mejor. La esperanza alimenta a los campesinos, la esperanza confía las semillas a los surcos arados que el campo pueda devolver con gran beneficio: esta caza a lazo las aves, esta pesca los peces con caña, cuando antes el cebo oculta los tenues anzuelos: una fuerte esperanza también consuela al atado a un cepo: las piernas resuenan con el hierro, pero canta dentro la obra: la esperanza me promete a una Némesis asequible, pero lo niega ella. ¡Ay de mí, no venzas, dura muchacha, a la diosa. Sé indulgente, te lo ruego por los blandos huesos de tu hermana: así descanse la pequeña bajo la tierna tierra. Ella es santa para mí, sus dones en el sepulcro también humedecidos por mis lágrimas llevaré cosidos, huiré junto a su túmulo y suplicante me sentaré y me quejaré de mi destino con una ceniza muda. no llevará hasta su cliente a llorar por ti: como por sus palabras, que seas lenta para mí veto, que los manes no te envíen a ti que me desprecias malos sueños, y que tu hermana permanezca triste ante el lecho de la que está dormida, cual caída precipitada desde la elevada ventana viene sanguinolienta gasta los lagos infernales. lo dejo, que los acerbos lutos de la señora no se renueven: no soy yo de tanto valor, para que llore ella una sola vez. Ni es digna de afear sus ojos locuaces con sus lágrimas:  la alcahueta nos perjudica, ella es una buena chica. La alcahueta Phryne mata al desgraciado y llevando furtivamente tablillas en secreto va y vuelve a su regazo: a menudo, cuando yo  reconozco las dulces voces de la señora desde el duro portal, esta niega estar en casa: a menudo, cuando la noche me ha franqueado, anuncia que la muchacha languidece o ha temido algunas amenazas. Entonces muero de cuitas, entonces mi mente se finge perdida, quien sostiene la mía, o code cuantos modos la mantenga: entonces a ti, alcahueta, te lanzo amenazas: que vivas desesperada, que te quite de sus ruegos cualquiera que invoque a los dioses.

jueves, 19 de mayo de 2016

Simposio: La mitología griega en la tradición literaria: de la Antigüedad a la Grecia contemporánea

Fecha: 24-25 de noviembre de 2016

Organización:
Universidad de Granada
Centro de Estudios Bizantinos, Neogriegos y Chipriotas
Grupo de investigación: Estudios de la Civilización Griega Medieval y Moderna (HUM 728)
P. I. Excelencia: Estudios sobre la transmisión y tradición de Paléfato y la exégesis racionalista de los mitos (FFI2014-52203-P)

Colaboración:
Departamento de Filología Griega y Filología Eslava
Facultad de Filosofía y Letras
Biblioteca de la Universidad de Granada
Polymnia. Réseau de recherche sur les mythographes anciens et modernes

Lugar: Universidad de Granada - Facultad de Filosofía y Letras, Aula “Federico García Lorca”

Programa del congreso
http://www.centrodeestudiosbnch.com/es/noticia/35
 http://www.centrodeestudiosbnch.com/web/publicaciones/Programa_Mitologia/index_Programa_Mitologia.html#/Chapter_1


domingo, 8 de mayo de 2016

Francisco Rico: "Es básico apartar a los pedagogos de la educación"


El ESPAÑOL

HABLANDO SOBRE ESPAÑA

Francisco Rico: "El castellano es la lengua propia de Cataluña"

"Rajoy es un tipo antipático, a Rivera no te lo acabas de creer e Iglesias es Robespierre" / "Las nuevas generaciones follan menos. ¡No como en mis tiempos, ni en los 80!" / "Con Franco era más cómodo porque había un solo foco de corrupción y no 17"

Foto: Alberto Gamazo.
Foto: Alberto Gamazo.



Como Francisco Rico (Barcelona, 1942) no mira la agenda no recordaba muy bien que había quedado con EL ESPAÑOL en su estudio, una estancia apartada en el jardín del domicilio familiar en Sant Cugat del Vallés. Pasa los días fumando entre miles de libros que dice no leer. Ha legado su biblioteca a la Universidad Autónoma de Barcelona y entregado ya unos 15.000 volúmenes, pero aún conserva bastantes más, muchos en italiano, francés, inglés.
-Paco no me había dicho que veníais – abre la puerta su mujer, la catedrática de ética Victoria Camps.
Francisco Rico nos estrecha la mano y decide cambiarse de corbata para que Alberto Gamazo lo retrate "sin papada" porque ha salido escarmentado de algunas fotos. Mientras posa unos minutos, pregunta por Pedro J.: “¿Entonces, Pedro J. ha renunciado al papel?”. Le explico que los medios digitales, al soportar menos gastos, son más independientes. Él ríe adrede: “Sí, sí... pero no independientes de Pedro J.”.
Foto: Alberto Gamazo.
Foto: Alberto Gamazo.
Ese primer cruce de impresiones anticipa una entrevista distinta. Le gusta provocar: es importante interpretar sus respuestas en esa clave para no ser injustos o bobos a la hora de valorar e interpretar sus respuestas, cosa, por otro lado, que a Rico le trae al pairo. Filólogo medievalista, experto en Petrarca y Cervantes, miembro de la Real Academia Española, de la Accademia dei Lincei, de la Británica, del Instituto de Francia, etc., etc., uno entiende que Javier Marías, Javier Cercas o Arturo Pérez Reverte hayan convertido al profesor en personaje de novela.

martes, 3 de mayo de 2016

Nietzsche o la tercera fabulación

Primero Lutero divorcia la fe de la razón, hostigando a la filosofía en general y a Aristóteles en particular; después, los románticos alemanes ahondan la falla que les separa de Roma y se entregan con armas y bagaje a Grecia; finalmente Nietzsche elabora una tercera fabulación, culpando a judíos y cristianos de imponer una moral de esclavos. Pero no es cierta esa enemiga irreconciliable entre helenos y judíos. Desde el periodo helenístico hay un diálogo entre ambos pueblos (véase Filón), diálogo que será continuado e intensificado por los padres de la Iglesia, que serán o griegos o romanos (helenizados). La hibridación se consuma en la escolástica cuando (Jaeger dixit) Santo Tomás construye su edificio teológico con bastantes ladrillos aristotélicos. Es Lutero, no la cristiandad ni la catolicidad, quien abjura de la razón, de la filosofía y de Aristóteles.
Señor Nietzsche, una moral, la católica, que asume en gran medida la Ética a Nicómaco, ¿es una moral de esclavos? ¿El griego Aristóteles es cómplice de la moral de esclavos? ¿O es que para usted el summum de la moral es el tráfico homérico de esclavas?
Nietzsche fabula. Una fabulación de tercera generación.